Presentación del libro "El Hospital de Sepúlveda y la Cofradía de la Cruz"

José Antonio Linage Conde presentará su obra ‘El Hospital de Sepúlveda y la Cofradía de la Cruz’ en la librería Ícaro de Segovia.

La presentación de la publicación se realizará el jueves, 11 de mayo, a las 20 horas en la Librería Ícaro de Segovia. Junto al autor estarán Carlos Álvaro, Pablo Alonso, Juan Luis García Hourcade y Juancho del Barrio.

El Hospital de la Cruz fue el único que hubo en Sepúlveda durante el antiguo régimen. En la primera mitad del siglo XVI existía el del Espíritu Santo, del que no ha quedado ninguna huella. Antes parece que hubo el de San Lázaro, sin que tampoco se sepa de él.

El de la Cruz se llamaba así por la cofradía del mismo nombre que le tenía a su cargo. Era para los forasteros y transeúntes. Los vecinos eran atendidos por San Cristóbal, que era la casa de expósitos y de caridad, mediante socorros a domicilio. San Cristóbal era una institución muy poderosa económicamente gracias al llamado derecho de heminas que era un tributo sobre las cosechas de cereales de la Tierra.

El Hospital de la Cruz subsistió hasta los comienzos de la segunda mitad del siglo pasado. Pero la Cofradía fue suprimida a mediados del siglo XIX, durante la regencia de Espartero. El Hospital quedó municipalizado y su vida fue decayendo a medida que la Beneficencia Provincial se hacía cargo de esas atenciones. Al principio de los Cincuenta tuvo lugar en él la última defunción.

Este libro se ha elaborado exclusivamente con fuentes inéditas. No existía ninguna bibliografía sobre el tema. Esas fuentes están en el Archivo Municipal. Otros datos se han sacado de la documentación de las iglesias de Sepúlveda, unas en el archivo parroquial y otras en el Histórico Nacional.

Nada se sabe de los orígenes. Tampoco se han conservado las primeras ordenanzas. Habiéndose perdido se hicieron otras en 1739, pero no son bastantes para iluminar el pasado. A medida que avanza el siglo XVII se va encontrando documentación abundante aunque no completa.

La Cofradía era equivalente a las demás de la villa, con su función anual, el día de la Cruz de Mayo acompañamientos a los entierros de los hermanos y sufragios por ellos. Tenía protagonismo en las procesiones de semana santa. Adela Tarifa señala en el prólogo que los datos contenidos en las actas de esas funciones son interesantes para la historia de la gastronomía, ya que dan noticias de la misma que son muy escasas. Aparece la primera mención del cordero asado, ahora emblemático y afamado. Es un indicio del interés de este libro para conocer la vida cotidiana.

Las defunciones en el hospital fueron constantes y numerosas. Por eso este libro es también una fuente para conocer esta parcela de la historia, la muerte, que tanto ha atraído en los últimos lustros a los investigadores, desde los estudios de Vovelle, Chaunu, Aries y otros, con arreglo a modelos que luego han sido utilizados y enriquecidos por doquier.

Por el origen de los acogidos en el Hospital se corrobora la mayor intensidad de las relaciones de Sepúlveda con el Norte de la Sierra que con el Sur, a pesar de la atracción de Madrid. De Cantabria y Galicia consta la presencia de cuadrillas de canteros. A la vez que el Hospital pasó al municipio, San Cristóbal pasó a la Diputación. Ésta permutó su solar con el ayuntamiento por la mitad de la casa del hospital, en la que instaló la casa cuna. En San Cristóbal se hizo el cementerio municipal. En Sepúlveda se recuerda el edificio como de la casa cuna, estando olvidado el hospital. Ahora pertenece a la Diputación también y en la placa de su fachada el hospital no se menciona.


Librería Ícaro
C/ Marqués del Arco, 36. Segovia

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