"Pasé diez meses de vómitos y dolor para tener un diagnóstico"

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Artículo publicado en la sección de Elecciones 2019 de El Mundo sobre la sanidad dentro de "Los problemas de los españoles" en el que la sepulvedana Estrella Martín Francisco explica su caso.

La sanidad es el quinto desvelo de los españoles y el primero que no tiene que ver con lo económico. Confiar en la estructura que nos puede curar es vivir mejor, pero estamos preocupados.

Colelitiasis. Diez meses para conseguir una palabra.

Colelitiasis. Diez meses de vómitos y dolores para obtener 12 letras.

Colelitiasis. Diez meses para saber que tienes piedras en el riñón.

"Yo tardé 10 meses en tener un diagnóstico. Fui al médico en enero de 2018 y no me dijeron que tenía piedras en el riñón hasta noviembre. Me dieron cita para febrero de 2019, pero moví Roma con Santiago y logré que me operaran a finales de diciembre. En todo ese tiempo perdí nueve kilos, me dolía todo, tenía diarreas y vómitos, no sabía qué comer y sólo quería meterme en casa. Pienso que hay muy buenos profesionales y que el sistema público de salud es estupendo y está bien enfocado, pero, por lo que sea, se lo quieren cargar. Estoy harta de médicos".

Se llama Estrella Martín Francisco, tiene 61 años y ni sus carreras de Filología Hispánica y Filología Inglesa le ayudan a encontrar palabras para definir su desventura. No fue cuestión de vida o muerte, pero las punzadas en el costado, las arcadas de la digestión y la tristeza de los días también cuentan.

Ésta no es una historia extrema, ni marca el récord de nada. Es el trayecto de una española normal ante el sistema de salud más o menos normal. Porque, aunque Estrella ha superado con holgura el tiempo medio de espera, lo habitual es ir al médico y ponerse a calcular el futuro.

España y la lista de espera.

La sanidad es la quinta preocupación de los españoles, un insomnio preventivo, esa inquietud ante los achaques que vendrán. A comienzos del siglo XX, el cirujano francés René Leriche definió la salud como "el silencio de los órganos". A comienzos del siglo XXI, millones de españoles andan inquietos por si el cuerpo les empieza a hablar.

Por ejemplo, 1.760.814. Es la última cifra oficial de personas en lista de espera de consultas del Sistema Nacional de Salud. El tiempo medio para ser recibido es de 57 días, casi dos meses frente a los 22 días del País Vasco y los 105 de Canarias.

Por ejemplo, 584.018. Es la última cifra que el Ministerio de Sanidad ofrece de personas en lista de espera quirúrgica. La media es de 93 días, un paso a nivel de tres meses entre los 44 días para una operación de dermatología y los 145 para una intervención de neurocirugía.

Por ejemplo, 239 millones de consultas y 22 millones de urgencias al año en Atención Primaria, ese mundo con una espera de casi cinco días para lograr cita, seis minutos de asistencia clínica y 40 pacientes al día para un profesional médico.

Por todas esas sanidades y por todas esas cifras ha pasado Estrella en el último año y medio: centro de salud, médica de cabecera, consulta con el especialista y quirófano. "No me extraña que la sanidad sea una de las principales preocupaciones de los españoles".

Estrella nos recibe en su piso de Moratalaz, un barrio gigante o una ciudad en pequeño en el este de Madrid. Es una mujer menuda. Menuda mujer. "Mi último trabajo fue en un centro educativo para chavales y adultos en conflicto. Yo no veía bien cómo se trataba la integración de esas personas y luché mucho. Fui incómoda con la dirección, que me acabó denunciando por hacer un periódico con los chicos. Y ahí se acabó mi vida laboral y me jubilé".

Sin embargo, esta maestra ha seguido practicando baile regional y escribiendo en El Nordeste de Segovia, el periódico de su tierra desde el que rescata personajes insólitos en esa España en presunta retirada.

En enero del año pasado, Estrella empezó a sentirse mal. Algunas vomitonas, dolores constantes en la tripa, cólicos... "Fui al centro de salud y me dieron cita con el especialista de digestivo para mayo".

En Madrid, según los datos provisionales que la Comunidad facilitó el año pasado al Ministerio, la espera media para una consulta en Aparato Digestivo es de 18 días. Estrella habría de esperar cuatro meses.

El malestar no cesó. Las digestiones seguían siendo una indigestión y la vida empezaba a ordenarse en torno a un cuerpo que no guardaba silencio. Y un día de marzo, Estrella no aguantó más. "Fui a Urgencias porque sentía mucho dolor y me enviaron a Medicina Interna para hacerme una ecografía y unos análisis".

Nuestra filóloga esperó un mes a los resultados y en abril recibió una primera noticia que fue como una no noticia. "Me dijeron que no se veían piedras en la vesícula y que tenía una inflamación, pero que eso no justificaba la sintomatología que presentaba. Y me derivaron al de Digestivo".

Y volvió a pasar un mes. Y los cólicos. Y los mareos. Y los vómitos. "Empecé a perder peso. Yo siempre fui delgada, pero notaba que la ropa me quedaba grande".

La consulta en Digestivo fue un puente para un par de pruebas más. "Me mandó un TAC y una resonancia, pero los resultados no llegaron hasta julio".

Aunque ninguna conclusión médica establecía una relación entre lo que decían las pruebas y los síntomas, Estrella seguía en manos del dolor y de las visitas al cuarto de baño. "Los médicos que me vieron en julio me dieron cita para febrero, pero me dijeron que si tenía diarrea fuera a verlos sin cita".

Y así, aquel 27 de agosto, cautiva, sola y desarmada, Estrella se rindió. "Fui al médico sin cita porque tenía diarreas y un dolor constante. Me extrañó que no hubiera pacientes, estaba vacío. Me recibieron y me dijeron que creían que necesitaba una operación, aunque no estaban seguros de lo que me pasaba exactamente. Y me dieron cita para una endoscopia en octubre".

Octubre. El mes estrella en la historia de Estrella.

El resultado del informe de la ecoendoscopia fechado el 19 de octubre cuenta que la exploración revela un "contenido hiperecogénico puntiforme compatible con microlitiasis" y un diagnóstico de 12 letras: Colelitiasis. "Al final, resulta que sí tenía piedras en la vesícula. Después de 10 meses de aquí para allá, por fin tenía un diagnóstico".

- ¿Y qué pasó?

- Que me dieron cita con el de Digestivo para febrero de 2019.

Estrella ya tenía en la carpeta el apellido de lo que le pasaba, pero le seguía pasando. "No quería esperar a febrero, porque me seguía doliendo. Me daban buscapina pero no me quitaba el dolor. Puse una reclamación y mi hermana, que es médica, me dijo que fuera a la de cabecera a ver si podía adelantar todo ese proceso. Fui y mi doctora me derivó al cirujano con carácter preferente".

En noviembre, Estrella vio al cirujano, que decidió una intervención «con carácter preferente» pero no inmediato. "Me dijeron que podrían operarme en el Gregorio Marañón en tres o cuatro meses y que mantenían la cita con el médico de Digestivo para febrero. Así que contacté con la Asociación Defensor del Paciente y me ayudaron a moverme más".

En Madrid, la espera media para una colecistectomía es de 45 días. Y, en cambio, a Estrella se le presentaba un futuro que se medía en meses.

Pero el 22 de noviembre, la profesora recibió una carta del Hospital Gregorio Marañón: "La demanda asistencial que presenta el Servicio de Digestivo condiciona notablemente la lista de espera actual. No obstante, se ha valorado exhaustivamente su caso, aunque en el momento actual no haya sido posible el adelanto de la cita, manteniéndose esta para el día 13 de febrero de 2019 a las 13.54 horas en el CEP de Moratalaz".

Sin embargo, en medio de aquel otoño con pinta de llegar a febrero, Estrella recibió una llamada. "Me comunicaron que podían operarme el 21 de diciembre. Me quitaron la vesícula y resulta que ya no había piedras. Les pregunté: '¿Dónde están?'".

Pasaron los meses y Estrella acabó acudiendo a la cita de febrero con el médico de Digestivo, donde se llevó la última sorpresa de este tour sanitario por su vida. "Me dijo que había dos cosas que daban mal en las pruebas que me habían hecho en verano, que había que repetirlas y que me verían en noviembre para decirme si tengo algo o no. Interminable".

Ahora Estrella anda con el esófago en llamas. "Me arde; por la noche siento como un fuego. Fui llorando a la de cabecera porque de verdad que estaba harta de pasarlo mal. Estoy con un tratamiento de ocho semanas. No sé si estará relacionado con todo esto, pero el caso es que no acabo de encontrarme bien".

- Tras un año y medio con la salud a cuestas, si le pregunto por España y la sanidad, ¿usted qué me contesta?

- Que entiendo que nos preocupe. Es increíble la sobrecarga que tienen en Atención Primaria, es una salvajada que den cita cada cinco minutos. Y en ciertas especialidades, la espera es enorme. Hay que defender el sistema público y a sus profesionales, pero si van a tardar dos años para un diagnóstico de Digestivo te están empujando hacia el privado. Es penoso que tengas que reclamar y protestar para obtener tu derecho a la salud».

Al menos Estrella ha vuelto a Sepúlveda. Ha salido a la calle. Ha visto a los amigos. Ha bailado. Y ha regresado al humor. "En los Carnavales, mi grupo se disfrazó de El Libro de la Selva y me decían que estaba tan flaca que la que daba el perfil de Mowgli era yo. Imagínate, yo allí, con el taparrabos...".

LA SANIDAD EN LOS PROGRAMAS ELECTORALES

PSOE. Propone de forma genérica una renovación del sistema nacional de salud y otras medidas como una estrategia de salud mental. Más concreto es a la hora de proponer una ley de eutanasia y muerte digna que legalice esta práctica en España o cuando dice que actuará contra las agencias que ofrecen gestación subrogada en el extranjero. Del copago farmacéutico dice que lo revisará, sin más.

PP. La principal de los 'populares' es la tarjeta sanitaria común en toda España, unida a la libre elección de médico. El partido no introdujo ninguna referencia al aborto en su programa, pero sí una ley de apoyo a la maternidad. Defiende el testamento vital para que los pacientes manifiesten su voluntad y promete abolir las esterilizaciones involuntarias de personas con discapacidad.

Ciudadanos. El partido dedica un capítulo entero de su programa a la sanidad. Propone la tarjeta sanitaria única en toda España; un calendario único de vacunación en todo el país; una ley para garantizar los cuidados paliativos y otra para regular el derecho a la eutanasia; un portal de transparencia ante las listas de espera; dentista gratis hasta los 16 años en toda España, y un compromiso para luchar contra las pseudoterapias.

Podemos. El partido de Pablo Iglesias incluye en su programa un gran número de propuestas, todas a partir de la principal: la gestión pública directa de la sanidad. Podemos promete dentista gratuito y eliminar todo tipo de copago. Además, incluye medidas para restringir la comida basura, como introducir un etiquetado exigente de los ultraprocesados o limitar su publicidad. Pide también una ley de eutanasia.

Vox. El partido propone, como PP y Cs, la tarjeta sanitaria única en toda España. A ello suma que las vacunas sean obligatorias y dentista gratis para niños hasta el cambio de dentición. Sobre el aborto, dice que defenderá «la vida desde la concepción» y que suprimirá de la sanidad pública las intervenciones para practicar interrupciones del embarazo. También serán excluidas las de cambio de sexo.

 

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