El cardenal clausura el V centenario de la Archicofradía Santísimo Sacramento

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Ayer por la mañana, el cardenal primado, Antonio Cañizares, presidió la misa pontifical con motivo de la clausura del V centenario de la fundación de la Archicofradía del Santísimo Sacramento, que fundó Teresa Enríquez, ante una abarrotada iglesia colegiata, donde se encontraban entre los fieles, una amplia representación de cofradías Sacramentales de Toledo, Sepúlveda y Segovia capital, Cantillana y la ciudad de Sevilla, Málaga, Castillo (Murcia) y Peñaranda de Duero (Burgos), así como de la Federación Mundial de Asociaciones Eucarísticas y de la Adoración Nocturna de Fuensalida y Camarena. Además de las autoridades locales, encabezadas por el alcalde, Juan José Gómez- Hidalgo.
En la homilía, el cardenal recordó «el significado de la eucaristía para todo cristiano y lo esencial y fundamental que es la familia, máxime en estos tiempos de crisis, aún cuando últimamente se ha intentado desvirtuar los valores de la familia cristiana». El primado de España afirmó que «la iglesia como madre que es de todos, nos acoge y por ello hemos de defenderla y jamas criticarla, ya que ningún hijo lo hace con su madre». Por ultimo, el cardenal de Toledo, agregó que «ahora más que nunca, hemos de ser solidarios, caritativos y sobre todo impulsar y propagar nuestra fe y vivir como verdaderos cristianos, no siempre fácil en una sociedad que prevalece, el consumismo y despilfarro, olvidándose otros valores».
 
Procesión
 
A la finalización de la Santa Misa, tuvo lugar la procesión con el Santísimo, que fue portado bajo palio, a manos de monseñor Canizares por las calles adyacentes al templo parroquial, acontecimiento seguido por cientos de torrijeños.
 
Antes de concluir los actos religiosos, el párroco Federico Vega agradeció la presencia del cardenal y la presidenta de la archicofradía María del Mar López, muy emocianada, le hizo entrega de la medalla de la hermandad al cardenal junto a un pergamino, donde se especifica su nombramiento como Hermano mayor honorífico.Monseñor Canizares, agradeció el gesto y se despidió recordando «el don divino que propagó Teresa Enríquez». Los aplausos se prolongaron durante minutos en la Colegiata para despedir al prelado.
En el patio de Columnas del palacio de Pedro I, la archicofradía invitó a los torrijeños y visitantes a un vino español.
 
Fuente de la noticia:  Diario ABC, 17 de Noviembre de 2008