«He querido dejar una historia de lo que he vivido»

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Jaime Gómez Orts es un apasionado de Elche. En sus anteriores libros -Ilicitanos de siempre I y II, Las barracas y Celebraciones y festividades ilicitanas- ha plasmado vivencias de más de medio siglo en los medios informativos de la ciudad. Ahora, a sus 77 años, el veterano periodista de La Verdad y presidente de la Asociación de Informadores de Elche, presenta su quinta obra literaria, Viajar es un placer, compendio de sus viajes por medio mundo. Será esta tarde, a las ocho, en el centro de congresos, con presentación a cargo de la concejal Blanca González.

-¿Cual ha sido su viaje más placentero?
 
-Es muy difícil destacar. Cada uno es una sensación diferente, personas y razas distintas. Un viaje muy especial fue el de París, coincidiendo con la actuación del Misteri en la Unesco. También la visita al Gran Bazar y la Capadocia en Turquía y navegar por el Nilo durante nuestra estancia en Egipto. En España destacaría las Hoces de Duratón, en Segovia. No hace falta salir de España para ver maravillas como ésta. Por supuesto, el viaje a Santiago de Compostela durante el último Año Santo en el que viajamos mil personas.
 
-¿Qué cuenta en este último libro?
 
-Todo tipo de experiencias vividas en estos años viajando, además de multitud de anécdotas. Pretendo animar a la gente a que visite algunos de estos sitios, aunque sea en España, ya que hay lugares maravillosos. Hay que sacarle el jugo a cada viaje.
 
-¿Qué lugar le ha sorprendido más en todos estos años?
 
-Yo destacaría Turquía, principalmente la Capadocia, que es Patrimonio de la Humanidad. Hay que estar allí porque es una maravilla de la naturaleza.
 
-¿Esa pasión por viajar la ha tenido siempre?
 
-La he tenido toda mi vida. Dame viajes, ver gente, pueblos y rincones incluso si son recónditos todavía más. Soy un fan de la conducción y no me importa ir donde sea. Mi mujer también comparte ese disfrute por viajar desde nuestro viaje de novios a Madrid.
 
-¿Qué le queda por visitar?
 
-Me quedan tres capitales de provincia españolas, que por supuesto visitaré proximanente: Guadalajara, Soria y Palencia. Y en Europa, Praga, Viena y Budapest que espero poder hacerlo el año que viene, además de Dubrovnik. Una ciudad que tengo cerca es Londres, quizás no lo he visitado por el problema del idioma.
 
-Su primer libro fue Ilicitanos de siempre, del que publicó una segunda parte. ¿Todavía le quedan ilicitanos a los que recordar?
 
-Se puede hacer otro tomo. Lo que pretendo con este tipo de libros es contar sus propias vivencias en primera persona, eso es lo que vale. Porque para contar la vida de cualquiera sin hablar con ellos se puede coger su biografía.
 
-Su libro anterior fue Celebraciones y festividades ilicitanas. A Elche lo lleva presente en todo o casi todo lo que escribe.
 
-Hay tantas cosas que dos generaciones no han conocido, como la antigua Plaça de Baix. Todo lo que he plasmado en los libros han sido vivencias mías, escribo lo que he conocido en primer plano después de más de medio siglo inmerso en medios de información ilicitanos. He querido dejar una historia de la propia historia vivida.
 
-Hasta 1997 no comenzó su andadura literaria. ¿Por qué su tardía inclusión en este mundo?
 
-Yo no he estado parado nunca, pero llegó un momento en el que pensé que debía plasmar mis conocimientos para que no se perdieran y con ello sirviera a otras personas. En todos estos años he sido empleado de banca, he llevado dos agencias informativas, dos periódicos diarios, un caso único en España y he formado parte de varias asociaciones culturales.
 
-¿Lo próximo qué será?
 
-No proyecto los libros a larga distancia. Cuando me da la calfonà, como se suele decir, me pongo a escribir. Este último libro de 300 páginas he tardado mes y medio, pero sin dejar de hacer el resto de cosas. Tengo mucha memoria y eso me ayuda a escribir, pero gracias también a apuntes propios.
 
Fuente de la noticia: www.laverdad.es