La grafiosis afecta al 95% de los olmos ibéricos de Castilla y León

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La plaga de la grafiosis, que ha acabado con el olmo de San Vicente de Ávila –talado hace unos días debido al riesgo de desprendimiento del árbol, ya seco-, afecta a casi la totalidad de los olmos ibéricos de Castilla y León, según los datos que maneja la ONG ecologistas Bosques sin Fronteras. Esta enfermedad es la plaga vegetal más grave conocida hasta el momento, y ha matado a 1.000 millones de olmos en todo el mundo, seis millones de ellos en España.

En el año 1859 había en Castilla y León un total de 6.000 hectáreas de olmos sanos. Muchos olmos fueron plantados en la antigüedad en las plazas y puntos de reunión de los pueblos y ciudades de Castilla y León, como el famoso olmo al que dedicó un poema Antonio Machado, en Soria; el Árbol Gordo, de Ciudad Rodrigo (Salamanca), y las Olmas de Sepúlveda y Cuellar (Segovia), todos ellos hoy desaparecidos.

Desde los años 80 del pasado siglo, más del 80 por ciento de los olmos y olmedas de todo el mundo han muerto por grafiosis, convirtiéndose en la enfermedad vegetal más grave conocida hasta el momento.

Ahora, el 95 por ciento de los ejemplares que no sucumbieron en 2004 y en la década de los 80 a los brotes más virulentos de la grafiosis están afectados por esta enfermedad. Muestra de ello es que en el ‘Catálogo de Especimenes Vegetales de Singular Relevancia’ de Castilla y León’, que incluye 143 árboles, ya quedan tan sólo dos olmos como ‘socios’ de este prestigioso club, tras la desaparición del emblemático Olmo de San Vicente.

Se trata del Olmo de Velilla del Río Carrión (Palencia), un ejemplar magnífico de 15 metros de altura y 120 centímetros de diámetro, y el Olmo de San Andrés, ubicado en la localidad vallisoletana de Olmedo, con una altura de 18 metros y 143 centímetros de diámetro del tronco.

La muerte del Olmo de San Vicente de Ávila hizo saltar todas las alarmas, aunque los ecologistas llevan advirtiendo años de los riesgos de la grafiosis. La totalidad de los olmos ibéricos o ‘negrillos’ de la capital abulense están afectados por la grafiosis. Tan sólo dos ejemplares, situados en la plaza de Italia y en el paseo del Rastro, tiene posibilidades de sobrevivir.

Así lo refleja el informe encargado por la Junta de Castilla y León al Centro de Sanidad Forestal de Calabazanos (Segovia) sobre la plaga de la grafiosis en Ávila, que también destaca cómo “la no actuación sobre los olmos afectados en 2004 ha motivado que la grafiosis se haya disparado”.

Las líneas del propio informe destacan cómo “la enfermedad de la grafiosis llegó a la ciudad de Ávila en el año 2004, matando el primer ejemplar de Ulmus minor y desde entonces no ha hecho otra cosa que proliferar”. Así, añade que “la no actuación sobre los olmos afectados en anteriores años ha motivado que la población de escolítidos, que son los vectores de la grafiosis, se haya disparado y estos hayan podido transmitir la enfermedad por todos los ejemplares’.

Este informe recoge que “los únicos –ejemplares- que tienen alguna posibilidad de supervivencia, aunque no se cree que mucha, son los de la plaza de Italia y el que se encuentra junto a la muralla junto al paseo del Rastro”.

Por ello, se recomienda la fumigación absoluta de todo el ejemplar así como destoconar todos los olmos muertos para la eliminación de la enfermedad. Paralelamente, a la ya anunciada muerte del olmo de San Vicente se confirman la muerte de los olmos de la Ronda Vieja, Avenida de Madrid, calle Cardeñosa, Iglesia de San Martín, Plaza de Santa Teresa y zona baja del paseo del Rastro.

Grafiosis

La grafiosis está generado por la acción de un hongo que transmite un pequeño insecto –escolítido, conocido como ‘barrenillo del olmo’- y que provoca la muerte del olmo al atrofiarle los vasos por los que circula la savia.

Un olmo adulto afectado puede acoger cerca de 400.000 escolítidos y cada uno de ellos puede transportar una media de 100.000 esporas del hongo que provoca la enfermedad. Los síntomas por los que se distingue un olmo afectado son las hojas amarillas y un marchitamiento de todo el ejemplar que se torna en tonos de color rojizo.

Fuente de la noticia: www.agroinformacion.com