Una plaza que pasará a la historia

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La historia de nuestro coso taurino llega a su fin, para afrontar un nuevo proyecto de plaza cubierta multiusos. Y, es que la tradición taurina en Eibar se remonta a la Edad Media, cuando las visitas de los reyes Navarros y sobre todo del Príncipe de Viana eran motivo suficiente para que se corrieran toros en los montes aledaños que hoy rodean nuestra localidad. La afición taurina fue derivando a la necesidad de construir una plaza de toros de fábrica en Eibar. Las viejas maderas de Unzaga se quedaban pequeñas, y la afición eibarresa reclamaba ya saciar su innegable afición con las figuras de la época. Ya en 1887, y como dato significativo, el gran Salvador Sánchez "Frascuelo" fue convidado a pasar unos días en Eibar, y tal fue el recibimiento y la desmedida afición que observó que siempre quedó prendado de dicha afición de los eibarreses. Así, la construcción de la plaza de toros era inevitable, y así, tras no pocas deliberaciones se construyó en el mismo lugar que hoy se encuentra. Para su construcción se utilizaron piedra, ladrillo, mampostería y madera, y en sus dos pisos cabían hasta un total de 5265 espectadores . Así, el 24 de Junio de 1903 abría por primera vez sus puertas la plaza de toros de Eibar. Para la ocasión se contó con la indiscutible figura Castor Jauregibeitia Ibarra "Cocherito de Bilbao".
 
Los años discurrían, y Eibar veía pasar por su plaza a lo más granado de la tauromaquia nacional. Las fiestas de San Juan se vieron enriquecidas con la comparecencia de diestros de la talla de "Machaquito" y Rodolfo Gaona ante la mirada de la afición eibarresa. Pero ante tanta afición era muy difícil que no surgiesen eibarreses que deseasen probar suerte en el arte de Cúchares. Entre los más destacables podemos nombrar a eibarreses de la talla de Eduardo Acha "Achita", Celso Sáez "Armerito", Iluminado Sáez"Iluminadito", Acito López, Bartolomé Gorrotxategi "Plantillerito" o Pedro Aguirre "Fenómeno de Azitain", que probaron suerte no solo en Eibar, sino en innumerables plazas de todo Euskadi, aunque, finalmente pudieron más las ganas que el éxito. No debemos olvidar de ninguna forma a Javier Castañón "Llapisera" gran interprete del toreo cómico que actuó de forma desinteresada en innumerables ocasiones siempre que su pueblo se lo solicitó.
 
De esta forma dio los primeros pasos la plaza de toros de Eibar, y también veía nacer a su torero más popular, a un matador de toros que con el paso de los años llegó a ser figura en una dura época en la que no fue nada fácil destacar: Pedro Basauri "Pedrucho de Eibar". Con el final de la guerra y las posteriores estrecheces llegó un notable deterioro del coso que no fue óbice para que se siguiesen celebrando festejos taurinos.
 
Antiguamente, fueron innumerables los espectáculos de deporte rural que se celebraban, y que contaban con no poca expectación al amparo de las apuestas y los desafíos. De esta forma, y sucesivamente fueron pasando diestros de la talla de "Pedrucho", Curro Caro, Marcial Lalanda, Jaime Noaín, "El Estudiante", Victoriano de la Serna, Pepe Bienvenida o "Parrita", aunque el año más destacado sin duda alguna fue el 42 donde se vieron acartelados junto a otros "Manolete" y Pepe Luis Vázquez.
 
Reconstruida en 1959
 
En el año 59 se procedió a la reconstrucción de la actual plaza de toros, ya que el paso del tiempo y el descuido hizo que el coso se viese profundamente deteriorado. En el año 60 se llegaron a celebrar hasta 9 festejos taurinos, entre los que destaca un grandiosos festival en el que intervinieron Julio Aparicio, "Antoñete", Victoriano Valencia, Curro Romero Joaquin Rodríguez "Cagancho" y Enrique Trujillo. Y ya el 30 de septiembre de 1961 se procedía a la inauguración de las 3300 localidades con las que hoy cuenta el coso. Para tal evento se contó con la presencia del rejoneador Angel Peraltaas figuras a pié: Jaime Ostos y Paco Camino. Cabe decir que el proyecto oficial aprobado por el ayuntamiento eibarrés contaba con una plaza con cabida para seis mil localidades, estando dividida la construcción de las mismas en dos fases. Los años posteriores fueron una sucesión de festejos que congregaron en Eibar a una multitud de novilleros . También cabe recordar a otros eibarreses como: Pedro Mari Ansola "El Ché" entre los veteranos y Antonio Iglesias "El Tarifeño" y Manuel Romera "Romerita". Pero, entre los destacados podríamos enumerar gran cantidad de ellos como "El Algabeño", Amadeo Dos Anjos, Manuel Álvarez "El Bala", José Manuel Inchausti "Tinín", "Macareno", "El Pireo", Gabriel de la Casa, Pepe Luis Vargas, "El Lince" y , sobre todo, un torero de la talla de Pedro Gutiérrez Moya "El Niño de la Capea". Los años fueron dando un marcado carácter a la plaza de toros de Eibar. Llegados los años 80 y 90, las novilladas se siguieron sucediendo, pero quizá, en los festivales taurinos sea donde encontremos las presencias más destacables y las tardes de mayor recuerdo. En los años ochenta los festivales sin picadores tomaron el frente, y sin perder la costumbre de contar con nombres de relevancia, se pudo ver a figuras de la talla de Andrés Vázquez, Roberto Domínguez, Yiyo, Luis Francisco Esplá, los hermanos Campuzano o Ruiz Miguel,El 11 de abril del año 92 se convirtió en una fecha emblemática en la que se homenajea a Lucas Alberdi con un cartel de ensueño compuesto por Curro Romero, Rafael de Paula y Curro Vázquez. El Festival Ignacio Zuloaga ha seguido dando fama a la plaza eibarresa y más el contar con unaafición unida en una única entidad: la Peña Taurina Pedrucho Eibarresa, surgida de la fusión de otras dos.
 
Fuente de la noticia: Diario Vasco, 17 de Mayo de 2009