Éxito de Víctor Barrio en su debú con picadores en Sepúlveda

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La novillada picada, segundo festejo de feria, ofertaba el aliciente añadido del debú con los del castoreño del torero local Victor Barrio. Hubo de todo, bueno, malo y regular, con predominio de lo esencial, que fueron ciertas fases de excelente toreo.

IVAN PEREZ. El alicantino desgranó buen toreo con cuatro lances mecidos y con gusto torero. Quitó por chicuelinas. Con la flámula aplicó un toreo de muletazos tamplados en tandas bien concebidas y con ritmo y cadencia. Con la zurda bajó el nivel.

Luego se fue difuminando para terminar con pases por alto y el premio de una oreja.

Con el cuarto de la tarde, dos largas de hinojos y lances estirada la planta. Tres ayudados por alto, naturales de temple y mando pero sin ligazón. Novillo reacio a la embestida, noblote y sin problema alguno. Toreó después en redondo con gusto pero lento en el acople y en busca de posición adecuada. La faena tuvo calidad y porcentaje de tedio al mismo tiempo. Fatal con la espada.

PABLO BELANDO. Murciano y que viene sonando con fuerza en el ambiente taurino. Buenos lances al novillo como saludo previo. También buenas las maneras toreras que evidenciaron bisoñez y valor sin tregua. Torea muy de cerca ahogando la embestida del morlaco. Prevaleció el excelente corte torero y muletazos con buen son y regusto. Faena de aceptable componenda que la valió un apéndice.

Con el segundo novillo de su lote, aplaudido con fuerza al lancear son solvencia. Torea acelerado al principio. Asienta sus reales sobre la arena y aplica el toreo fundamental de clase y ortodoxia. Fueron espléndidos los muletazos ejecutados bajando la mano y llevando toreado el astado. Destacó sobre todo el toreo al natural. Mal con la tizona y silencio en filas.

VICTOR BARRIO. Como es de suponer había gran expectación por ver y aplaudir al torero local. Larga cambiada de hinojos como saludo previo, exquisitos lances a la verónica abierto el compás. Por chicuelinas galleo llevando al novillo a la jurisdicción del montado. De rodillas torea por alto entre olés. Le acompañan los sones del sentido pasadoble “Victoriano de la Serna". Toreo de clase y estética a un nocillo paradote. Enorme entrega, voluntad y deseos. Meritorio el bagaje conseguido con premio de una oreja.

Recibe el sexto novillo de la tarde en el centro del ruedo donde aplica ajustadas chucuelinas y verónicas mecidas. Quita con dos lances. Brinda a sus apoderados. Muleteza de rodillas entre olés y aplausos.

Compone la figura, adelanta el engaño y tira del burel para torear con gusto y sentimiento. Tandas que se jalean y acompañan con música. Mano baja, pulso sereno y muletazos con cadencia y templanza. Enormes fueron los naturales de corte clasicista. Algún fallo si que tuvo, pero apenas imperceptible. Faena de sentimiento y clase torera, mal refrendada con la espada pero que mereció un premio que acaso fuera excesivo por las dos orejas, ya que con una sola tenía ya ganada la puerta grande.
Buen debú con picadores de Víctor Barrio, al que le espera un nuevo ciclo torero, éste ya en el segundo escalafón. Suerte y al novillo-toro.

Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 31 de agosto de 2009