Variada y aceptable corrida de toros ayer en Sepúlveda

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El primer festejo de la feria taurina Virgen de la Peña, corrida de toros, deparó dos fases de diferente rango y resultado. Pésima la primera mitad y excelente la segunda en la que hubo momentos para el disfrute de un toreo fluído y de calidad.

 

 

RIVERA ORDOÑEZ. Cuatro buenos lances y revolera. Trasteo breve para pasar a instrumentar muletazos en redondo, suaves y de muy corto recorrido. Dos tandas más muy laboriosas e insistentes y el soso burel apenas si embiste quedándose a medio camino. Pases mirando al tendido que tanto gusta al público que acompañço con olés esos muletazos de recurso. Faena de escaso relieve, silenciada.

Excelentes lances de recibo al cuarto toro de la tarde, cerrando con la obligada media. Rehileteó de manera fácil, el tecer rehilete al "violín". Clamor, ¿ por los pares?. En redondo aplica un toreo de clase y compostura adecuados. Da con la distancia conveniente y el torero se encuentra a gusto y desarrolla un toreo que convence planamente. Lentos los muletazos, ligados, con ritmo y cadencia y templando en todo momento. Circulares, uno de rodillas y dos orejas para el mayor de los Rivera Ordoñez.

JOSELITO ADAME. Cuatro verónicas, chicuelina, revolera y media verónica. Puso tres pares de banderillas, aceptable el primero y buenos los otros. Muletea con gusto a media altura a un toro de mal comportamiento y de fea embestida. Aportó voluntad, valor y a veces hechuras toreras muy positivas. Al final, desplante de hinojos, estocada y oreja.

Con el quinto de la tarde, apenas simuló un par de lances y un quite por lopecinas, ciertamente vistoso. Compartió el segundo tercio con Rivera Ordoñez, dejando un solo palo en el primer par y válido el segundo, en tanto su compañero clavaba un excelente par de poder a poder.

Estatuarios, pase del desdén y en redondo toreo de regular componenda. El toro muestra una reacia condición a la embestida y cuando se arranca cabecea de forma molesta para el torero. varió el pitón tratando de encontrar el más idóneo, pero la cuestión quedó en empate para mal. El mexicano se dio un arrimón arriesgando en el empeño de manera palpable. Sacó partido cuando un tanto encimista provocaba la embestida para muletear con aceptable condición. Hubo fases interesantes. Cortó otra oreja.

RUBEN PINAR. Este albaceteño tiene una casta de rompe y rasga. Está dando juego en su todavía corta trayectoria como matador de toros. Dos verónicas, dos chicuelinas y revolera entre olés.
Se cambió el primer tercio prácticamente sin picar.

Con aplomo, firmeza y entrega, desgranó un toreo de calidad con elegante porte y mandando al llevar toreado al toro desde el inicio, cuando adelantando el engaño rompía en la cadera. Pero el toro fue a menos y Pinar ya no pudo seguir la senda del marcado inicial buen toreo. Compuso globalmente una aceptable faena mal refrendada con los aceros.

Al sexto toro que cerraba plaza, un burraco en castaño, buenos lances de saludo que se hacen aplaudir. Se mostró inspirado a la hora de instrumentar muletazos de gusto y clase torera. Tandas que se jalean con fuerza, que encantan al personal y que trasnmiten emotividad. Excelente el toreo al natural adelantando el engaño, llevando templado al toro y rompiendo en la cadera, como debe ser. También por el pitón derecho consiguió el éxito con series logradas y uniformes. Aplomo, firmeza, ritmo y elegancia en la pose natural. Tiene casta, valor y mucha torería este albaceteño que pronto dará que hablar con enorme fuerza y pujanza. Cortó dos felices orejas.

Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 29 de agosto de 2009