La feria de novilladas de Guadarrama se consolida por categoría, prestigio y triunfos

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La feria de Guadarrama se consolida definitivamente. Un ciclo redondo con novilladas serias embistiendo y buenas faenas que no fueron rematadas con la espada; de lo contrario ahora estaríamos hablando de varios zambombazos. Un público muy serio, nada dado al triunfalismo, que ha disfrutado todas las tardes y ha salido del coso satisfecho por las muchas cosas que habían pasado en el ruedo.

Destacar el juego de dos novilladas sobresalientes: Guadaira y El Ventorrillo, y varios novillos bravos en los encierros de El Pilar y Cebada Gago. El lunar ganadero fue un encierro de Alcurrucén que no cumplió expectativas ni repitió éxitos anteriores. Cuando se compra en ganaderías de garantías, el ganado funciona.

En cuanto a novilleros, muchos han brillado: Víctor Barrio, Más, Venegas, Patrick Oliver y cosas sueltas de Escribano, Sotillo o Fortes. Por Guadarrama pasaron los mejores novilleros de la temporada, y eso se notó. Ha habido competencia en el ruedo y mucha rivalidad, ya que los novilleros saben lo mucho que se juegan en un ciclo de tanto prestigio.

Y todo con mucho público, buen tiempo y mejor ambiente. Un éxito a la altura de las mejores ferias del año.

El viernes 2 de octubre se celebró la siempre esperada novillada de Cebada Gago, que resultó interesantísima. Una novillada de buena pinta y buenos tipos, con las defensas muy limpias y tres novilleros de buena nota que tuvieron grandes virtudes.

El más destacado fue el francés Patrick Oliver, que dejó una gran dimensión en Guadarrama. Le cortó la oreja al bravo primero tras una faena brillante sobre ambas manos, dando distancia al utrero en series muy ligadas, de mano baja y rematadas con adornos y manoletinas. Con el cuarto, un novillo que no terminó de descolgar, volvió a mostrar firmeza y valor sereno, gustando mucho a los presentes. Daniel Sotillo pudo cortar una oreja a sus dos oponentes, que se movieron con ritmo y buen son. Al cuarto le instrumentó pases de gran calidad y gusto, pero lo emborronó todo con el mal uso de los aceros. Jiménez Fortes demostró estar poco placeado, pero tiene dotes que de limar pueden hacerle llegar alto. El tercero fue el peor, pero con el sexto mostró un gran valor, sufriendo dos volteretas y volviendo a la cara del novillo a cara de perro, queriendo torear muy despacio y con naturalidad.,

Guadaira: una gran novillada

El sábado 3 se celebró una novillada de Guadaira, muy seria, pareja y con una presentación inmejorable. Fue la novillada de mejor juego que se ha visto en toda esta temporada en la Comunidad de Madrid. Un encierro bravo, encastado y poderoso, con cuatro novillos sobresalientes.

Uno de estos, el segundo, fue para José Manuel Más, que realizó una gran faena. El utrero humilló y tuvo profundidad y el novillero toreó de forma soberbia al natural, con pasajes inmensos sobre la mano zurda que calaron mucho en el tendido. El final de faena fue precioso, con cambios de manos y ayudados por bajo de gran enjundia. Lo echó todo a perder con el acero.

Sí cortó la oreja en el quinto a otro buen Guadaira, en una labor de detalles y mucha personalidad.

José Carlos Venegas cortó una oreja a cada toro. El primer trofeo a un novillo exigente y encastado, con el que el novillero expuso y tuvo momentos de poder mucho. La oreja del cuarto fue por una labor muy firme y un espadazo arriba que fue letal.

A Pablo Belando, que pudo cortar una oreja tras una faena entonada en su primero, le tocó en sexto lugar un novillo que acometió con bravura al caballo y embistiendo mucho. Belando tuvo momentos buenos, pero el público estuvo frío con él y no le perdonó que le dieran tanto en varas. Hubo una clamorosa vuelta al ruedo para el novillo en el arrastre.

Buenas faenas a los ‘ventorrillos’

El domingo 4, los tres novilleros, Juan Carlos Rey, Miguel de Pablo y Víctor Barrio, pudieron salir a hombros tras cortar siete u ocho orejas, pero fallaron todos con el acero ante una gran novillada de El Ventorrillo, con tres utreros de gran presencia que fueron máquinas de embestir.

Juan Carlos Rey diseñó una faena extraordinaria a un novillo encastado y con transmisión, pero no lo remató con la espada. Hubo pasajes soberbios y muletazos largos y profundos. Sumó una oreja en el primero por un trasteo templado, de mucho reposo y una estocada arriba a un novillo noble. Miguel de Pablo formó un lío y brilló con capote y muleta. Puso al público de pie en una faena de gran calado y con una actitud y disposición como pocas veces se ve en un novillero. El final de faena tuvo más reposo y pasajes excelentes. Pinchó dos veces antes de cobrar una estocada, por lo que se tuvo que conformar con un apéndice. Dio la vuelta al ruedo en el quinto, tras pulsear muy bien a un novillo flojo al que remató de una estocada.

Víctor Barrio perdió las dos orejas en el tercero tras una faena de novillero capaz y de funcionarle la cabeza. El utrero tenía clase, galope y alegría, pero no le faltaban las fuerzas. Barrio le entendió a la perfección y sobre la zurda brotó un toreo largo, con ritmo y de muchos quilates. Le dio tiempos y pausas, y reivindicó ser un torero muy a tener en cuenta, que tiene valor y sabe torear requetebién. Eso sí, su fallo con la espada fue imperdonable.

También pudo arrancar una oreja al sexto, un novillo muy serio y grande, ante el que demostró firmeza y no se arrugó en ningún momento.

El lunes 5 se cerró la feria con una novillada preciosa de Alcurrucén que no tuvo una pizca de bravura. Hubo un gran ambiente en la plaza y se esperaba la presentación de Silveti.

A la postre, sólo paseó una oreja del cuarto Cristian Escribano, tras una faena ligada, con un punto de arrojo y buenos pasajes. Adrián de Torres dibujó preciosos muletazos de gran clase a su primero, pero lo estropeó con el acero. Diego Silveti no tuvo un lote propicio, pero lo cierto es que pasó de puntillas y no convenció.

Fuente de la noticia: www.elfarodelguadarrama.com