Segolechal empieza la próxima semana a comercializar el cordero autóctono de Segovia

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Corderos lechales amamantados por madres que pastorean en la provincia empezarán a ser comercializados la próxima semana en restaurantes y carnicerías bajo la marca colectiva de calidad Cordero Lechal de Segovia, registrada por Segolechal, asociación en la que se agrupan 224 de los en torno a los 350 ganaderos de ovino segovianos y que producen 143.000 de los aproximadamente 300.000 corderos que se crían cada año en Segovia.

La marca tiene carácter privado aunque espera obtener, si no un certificado oficial, si al menos el apoyo de las instituciones públicas de cara a su promoción, a través por ejemplo de Tierra de Sabor, el registro con el que la Junta de Castilla y León da cobertura comercial a los productos autóctonos de la región.
 
Segolechal, constituida en el año 2007, se ha dotado de reglamento interno encaminado a preservar la calidad del producto. Así, antes de obtener su marchamo cada animal sacrificado pasará una selección que tendrá en cuenta su peso, entre 4,5 y 6 kilogramos; su edad, no más de 30 días; su alimentación, exclusivamente con leche; el color y textura de la carne; la morfología del animal, y la cobertura completa del riñón por una capa de grasa, aspecto que se considera definitivo a la hora de valorar la excelencia de un cordero lechal.
 
Además, todas las explotaciones acogidas a la marca se encuentran en asociaciones de defensa sanitaria y están sometidas a dirección y control veterinarios.
 
Origen, calidad y pastos
 
«Lo que queremos es ofrecer a operadores y consumidores en general, un cordero lechal en formato uniforme, garantizado, de características específicas y origen certificado», explicaron en rueda de prensa algunos de los impulsores de esta iniciativa: el presidente de Segolechal, el ganadero Fernando Domingo; su vicepresidente, el veterinario José Miguel Gil; su director técnico, Fernando Fernández Sanchidrián; el vocal Jesús María Valverde, ganadero y carnicero al tiempo, y el restaurador Javier Giráldez, titular de El Rancho de la Aldegüela de Torrecaballeros.
 
En definitiva, de lo que se trata es de garantizar la trazabilidad y la calidad del lechal segoviano y de que el consumidor conozca su origen y su fecha de sacrificio, información que se contendrá en la vitola provisional con la que saldrán al mercado la próxima semana y en la definitiva, una vez que se resuelva el concurso convocado para elegir el logotipo de la marca.
Junto a las exigencias autoimpuestas en el reglamento, de cuya verificación y controles se encargará una empresa externa, el producto avalado por Segolechal gozará de un elemento propio y característico de la provincia: la riqueza de los pastos del que se alimentan las madres, que viene determinado por la dureza de un clima y una tierra no tan excelsa como otras para la producción agraria, pero sí para el pastoreo del ganado ovino.
 
«Eso es lo que hace distinto y único al cordero segoviano», aseguró el hostelero Javier Giráldez, propietario de uno de los más afamados restaurantes de la denominada 'ruta del cordero', entre Torrecaballeros y Sepúlveda.
 
De la provincia
 
Antaño casi prohibitivo frente al cerdo, cuyos productos aliviaron las penurias alimenticias de muchas familias del medio rural segoviano, el cordero ha pasado de artículo de lujo a producto asequible. Su asado es una especialidad más propia de la provincia que de la capital. La razón, según Giráldez, es que para asarlo en condiciones se requiere un horno de leña y estos son más fáciles de instalar en establecimientos del medio rural que de la capital.
 
Segolechal pretende prestar atención especial a la revalorización del significado e importancia que el cordero lechal, Situando a Segovia como centro y origen, ha mantenido en la tradición, la cultura, la gastronomía, la arquitectura y la economía de la provincia y de Castilla.
 
Símbolo de celebraciones festivas y religiosas, Javier Giráldez destacó que el cordero es un producto aceptado y consumido por las tres culturas que coexistieron en Segovia antes del siglo XVI: la cristiana, la judía y la musulmana.
La iniciativa pretende remarcar la excelencia del cordero segoviano frente a las canales congeladas que llega importadas de países como Francia, Portugal o Israel, entre otros.
 
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 11 de Octubre de 2009