Martín Pérez Cuesta: "Sentirse un bohemio libre"

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Hoy os presentamos otro artículo de Estrella Martín Francisco, que se ha publicado en febrero de 2017 en el periódico comarcal "El Nordeste de Segovia" y que como tantos otros, estamos recuperando para la sección de esta Web: "Personajes de Sepúlveda". En esta ocasión os presentamos a Martín Pérez Cuesta.

Sentirse un bohemio libre

Se encuentra feliz y disfruta en el campo, al que escucha con respeto, y en el que se ha criado. Conocedor de plantas, animales y parajes,  es un elemento más de ese pueblo que llena su boca y no es difícil encontrarle con en conversaciones llenas de gracia,  cuidando de sus animales o de su tierra, siempre con su inconfundible puro en la boca y un dicho elegante o un piropo con respeto siempre dispuesto.

Su padre  procedía de Villarramiel, Palencia, se dedicaba a curtir pieles y tuvieron una fábrica de curtidos durante 40 años en el Puente Grande, de ahí su sobrenombre “los pieleros”. Proceso complicado que no  puede explicar en pocas palabras y  en el que se ponían en pozos corteza de encina molida y extracto de piel de lumbre con las pieles. Una vez curtidas, se las vendían a zapateros y guarnicioneros, que había en todos los pueblos, para hacer los arreos, aperos de labranza y zapatos.

Posteriormente, se dedicaron a la trata de ganado: comprar y vender  caballos, mulas o burros. Toda su vida ha estado entre caballos que tiene sueltos, pero que cuida diariamente. “Lo importante es conocer sus enfermedades y la más mortal es el cólico que a otro animal no mataría pero a un caballo, en el 90% de los casos, sí porque les revienta. La gente no es consciente que un caballo no es para tenerlo en un picadero y verlo cada quince días; es para vivirle  a diario, nieve o llueva y ver en qué condiciones está, eso es vivir el caballo. Ese potro bonito que veis allí, lo he domado yo”.

¿Cómo en las películas?

“Se le enseña como a un niño las cosas que tiene que saber, cada día una. Tienes que empezar a que te reconozca y obedezca la voz, que sepa quién le manda. Un animal que se cría salvaje, cuando le sometes, le enseñas como a cualquier animal y, como las personas,  tiene sus días buenos, malos y  su carácter. Si le has domado bien  y con cariño, en lo que viva se le quedará porque es muy  inteligente y es tan fiel como un perro”.

¿No te has planteado montar un picadero?

“Nunca me ha gustado. Me dediqué durante 6 años a  organizar paseos a caballo por el Duratón cuando hicieron el parque pero no me gustó porque, con los horarios, me sentía limitado y condicionaban mi libertad”.

En su puerta está el cartel de la Asociación de Cazadores de Sepúlveda, cuyo presidente es su hermano José Luis. Una sociedad de los hijos del pueblo para cazar en tierras donadas por los propietarios para disfrute de los habitantes del pueblo: liebre, conejo, perdiz nativa, patirroja, jabalí, corzo…son las piezas principales.

¿Es el zorro es el animal más listo?

“La zorra cambia de camino pero no de idea”

Aparte de caballos, Martín tiene perros, gallinas… pero se siente a gusto entre ellos y no considera  sacrificio su cuidado diario. “ Si no tuviera animales, no sería yo. Les conozco y entiendo sus reacciones., Cuando les ves nerviosos, remisos y raros es porque va a haber cambio. Si hay tormenta, la perciben y, cuando  va a hacer nieve, se buscan un resguardo”.

El campo, como los animales, también le cuenta el tiempo que va a hacer o la hora que es observando la umbría o sintiendo el aire. “Si está de solano, va a hacer buena temperatura siempre pero, si se pone del norte, es cuando viene tiempo malo. Ahora está vario y te voy a decir por qué. ¿Ves el Berrocal que ha estado blanco todos estos días y hoy no? Se ha ido el hielo porque está el aire del solano. Cuando ha estado blanco, es porque el aire venía del norte, del hielo. Es lo que ha hecho que se quede la carama, la escarcha y ahora que no la ves, es porque se queda vario el día, sube la temperatura. ¿Ves aquel árbol que hay allí? Cuando se pone una franja negra, eso es nublao, no falla; viene agua en cantidad o piedra. La luna también es muy importante, depende de lo que haga  cuando empieza la luna nueva, así hace a la terminación. Son ciclos. Ahora la luna está creciente, vamos a tener una etapa de hielos, de aquí a quince días no va a llover”.

¿Por qué los meteorólogos se equivocan tanto?

“Porque los aires cambian las corrientes de aire. A ver si nos entendemos.  Cambian las corrientes que te puede cambiar una borrasca, por ejemplo, y desviártela”.

¿Qué plantas predominan por aquí?

“Varias: berguera, sabina, enebro, chopo, brumo dulce… Un señor mayor me enseñó que hay una planta que  quita las verrugas de las manos. A base de hablar con la gente y de andar por el campo, las conozco  pero no sé la utilidad de todas; sí que los orejones, que sale en las paredes, sirven para quitar los eccemas de las manos, machacadas con una gota de aceite de oliva”.

En su vida no podía faltar una huerta que ahora no cultiva  porque el clima no lo permite, excepto los cardos que dice se siembran en junio, se entierran en los Santos y se recogen en Navidad pero la tierra siempre hay que tenerla en condiciones, con abono natural.

¿Por qué crees que todas estas cosas relacionadas con la Naturaleza no se enseñan en las escuelas?

“Porque hay mucho desconocimiento sobre la naturaleza, porque esos que se llaman “ecologistas”,  lo son de libro porque el verdadero ecologista es el hombre que está en el campo todos los días con las ovejas y labra la tierra: ama el campo y lo cuida”.

Con la Naturaleza te llevas bien, ¿y con las personas? ¿Consigues domarlas y te aportan tanto como el campo?

“Yo no intento domar a nadie.  Me aportan de distinta forma. Me gusta ser sociable y estar con mis amigos y gente afín a mí”.

Afable, buen pico…pero no te has montado una familia ¿es que hay mucho ganado pero de muy poco trapío como dirías tú?

“Exacto jaja. Es que he sido siempre muy independiente”.

Sin embargo, es gran aficionado al piropo fino y elegante que considera está en decadencia y en desuso… “esos caballeros que piropeaban a las damas y que es algo bonito. ¿o no? La esencia de un piropo bien echado con respeto y con gracia. ‘Perlas como tú solo nacen cuando lloran las ostras’ o ‘Tú, catedral; las demás, capillas a tu lado’. Es algo que me surge en el momento, cuando estoy con los amigos  o si voy de juerga. Si veo a una mujer bonita, me gusta piropearla, tengo esa costumbre o esa debilidad”. Como fumar puros, que admite ser algo psicológico, algo que ha hecho siempre y que, de momento, no le da ningún problema si no lo dejaría radicalmente.

Se siente bohemio libre, integrado en un paisaje que nunca quiso abandonar aunque a veces diga con sorna “Aquí estoy, soportando la tiranía de la isla” con ese desparpajo espontáneo y gracia al hablar. Echamos de menos, haber charlado con él en su “salsa”  cuando se le llena la boca al decir “la perla bonita nunca pierde su destello”  con esa mirada pícara y esos dichos en los que mezcla animales, pases toreros y mujeres con esa experiencia de la Naturaleza.

 

Artículo escrito por Estrella Martín Francisco para El Nordeste de Segovia, Febrero de 2017

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