De sepulvedanas raíces

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Los hermanos Alberto y Francisco Blanco Alonso, internacionales por España, serán homenajeados por la peña madridista de la localidad

El próximo 16 de mayo se cumplirán ocho años desde que el campo de La Albuera acogió la final de la Copa del Rey de rugby que disputaron los conjuntos de VRAC Quesos Entrepinares de Valladolid, y La Vila Rugby de Villajoyosa, con victoria para el conjunto pucelano, en el que se integraban los hermanos Blanco Alonso, Francisco ‘Pacote’ y Alberto ‘Tuco’, nacidos en la capital castellano-leonesa, pero con un gran ascendiente segoviano, puesto que sus raíces se asientan en Sepúlveda. Tanto es así que en próximas fechas la Peña Madridista de la localidad segoviana los nombrará socios de honor.

Tuco señalaba el agradecimiento de los hermanos Blanco por el homenaje que se les brindará desde una localidad “que fue la de mi abuelo y mi bisabuelo por parte materna, que fueron veterinarios en Sepúlveda, donde mi madre vivió hasta los doce años, y nosotros pasamos muchas temporadas allí de pequeños. Nuestros padres tienen allí una casa, y prácticamente todos los veranos los pasan en Sepúlveda”.

El menor de los hermanos Blanco fue el protagonista de una acción que fue extraordinariamente comentada cuando, tras jugar con la Selección Española de rugby frente a Alemania un encuentro de la fase de clasificación para el Mundial en el que el combinado nacional superó ampliamente al alemán por 84-10 en presencia del Rey Felipe VI, el jugador le entregó su camiseta al monarca en pleno césped, “fue un momento muy bonito tras un partido en el que el rugby español vivió uno de sus mejores momentos”.

DEL MEJOR MOMENTO, AL PEOR

Tristemente poco después llegó para el rugby nacional el peor momento de su historia, con la polémica derrota ante Bélgica que apartó al equipo de la clasificación para el Mundial por la vía directa. Tuco jugó aquel encuentro en Bélgica, y sufrió al colegiado rumano Iordanescu “al que nadie rechistó durante 80 minutos. Pero cuando acaba el partido, y ves que te ha quitado tu sueño, los jugadores más temperamentales fueron a por él. Todos somos personas, y cuando sientes que te han engañado, es comprensible que reacciones así. Pero aunque las imágenes no son edificantes, hay que dejar claro que nadie tocó al árbitro que, por cierto, espero que no pite nunca más un partido de rugby”.

Sea como fuere, el rugby español está al alza, “porque es muy agradecido tanto para quien lo practica como para quien lo ve”, y jugadores como los hermanos Blanco hacen gala de los valores de un deporte que llevan practicando toda la vida. No en vano, el rugby hace gala de un ‘tercer tiempo’ en el que los rivales confraternizan, “y así los jugadores tenemos amigos en todos los equipos contra los que jugamos. En el campo todos queremos ganar, pero fuera de él se acaba la rivalidad”. Ambos estarán en Sepúlveda cuando la Peña Madridista les nombre socios de honor “siempre que no haya partido. Pero seguro que lograremos cuadrar las fechas”.

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