Ubicada a escasa distancia de uno de los pueblos más bonitos de España, esta poza cristalina está envuelta en leyendas y rodeada de un entorno idílico.
A pesar de que tan solo queden unos días del mes de septiembre y que el verano sea ya historia, todavía se puede aprovechar el buen clima de los primeros días otoñales para hacer una excursión por España y disfrutar del último chapuzón del año. En todo el país hay innumerables piscinas naturales que son ideales para refrescarse antes de que llegue el frío, pero pocas se pueden comparar a la bucólica Fuente de la Salud.
Esta impresionante poza de aguas cristalinas se ubica a escasa distancia del casco histórico de Sepúlveda, una villa en el corazón de Segovia que está incluida en la lista de 'Los Pueblos Más Bonitos de España'. A pesar de que la mayoría de los que visitan este paraíso rural simplemente se dedican a conocer su excelso patrimonio arquitectónico, por lo que no muchos descubren este increíble lugar, que además está rodeado de leyendas que lo hacen todavía más especial.
La Fuente de la Salud, el tesoro natural oculto en Sepúlveda
La Fuente de la Salud se esconde a poco más de tres kilómetros del centro urbano de Sepúlveda, en pleno Parque Natural de las Hoces del Río Duratón. La naturaleza que circunda la localidad alberga enclaves tan apasionantes como esta poza, que según la leyenda tiene propiedades medicinales, y más que un lugar real parece un escenario pictórico, llegando a evocar el magnífico cuadro de John Everett Millais, Ofelia.
Sus aguas brotan de un manantial y se mantienen frescas a lo largo de todo el año, y al estar rodeada por un extenso bosque, el espíritu idílico de la piscina naturales sumamente grande. Por ello, es una visita obligada para todos aquellos que hagan una excursión al municipio segoviano, y es que los turistas se sorprenden con encontrar un lugar tan asombroso al sur de Castilla y León, oculto del resto de maravillas sepulvedanas.
Para llegar a la Fuente de la Salud desde el centro histórico de Sepúlveda se puede completar una fantástica ruta de senderismo que apenas se tarda en recorrer 45 minutos y que apenas entraña dificultad, por lo que es apta para todo tipo de personas. Asimismo, también es posible conocerla aparcando al lado de la carretera SG-232.
Pablo Martín Velasco

