Este fin de semana, como viene siendo habitual, el Otoño Enológico de la Fundación Caja Rural, ha llegado a diferentes rincones de la provincia, con propuestas muy interesantes.
Si “tener pueblo” ya es un lujo, contar con una oferta de actividades atractivas lo convierte en un plan inmejorable para los fines de semana otoñales. Siendo la Caja Rural una entidad comprometida con el entorno más bucólico, cada año, acerca varias de sus propuestas más demandadas a los pueblos de la provincia dónde, además de vino, la oferta cultural se empapa de esa atmósfera amigable, entrañable y relajada que ofrecen las villas segovianas.
Bodegas Vizcarra, en el Bar DeCanto de Sepúlveda.
El viernes 14 de septiembre, el Otoño viajó a Sepúlveda para ofrecer una sugerente invitación al disfrute con los excelentes vinos de Vizcarra como hilo conductor. Las cocinas de DeCanto convirtieron en redonda una velada con unos anfitriones entregados y atentos.
Boquerón y anchoa de Santoña en tosta con pimientos caramelizados abrían el espectáculo allí vivido desmontando, una vez más, el tópico que dicta que los productos del mar se han de acompañar con un vino de “tono claro”. Es más, lo disfrutamos con un vino tinto de guarda: Vizcarra 15 meses, del 2022, increíblemente ensamblado. La ruta continuaba con más producto de mar, uno de los más apreciados: el atún. Así, un tataki con toque oriental tenía como compañera a una garnacha muy apropiada, siguiendo en la línea de maridaje anterior con el Vizcarra Garnacha de 2022, fruto de una investigación personal de Celia Vizcarra y con una acogida espectacular: un vino fresco y divertido con unas notas cítricas que ensalzaban la propuesta gastronómica. Finalizó este elegante desfile gastronómico con un DeCantito de beicon, con nombre en honor a la casa, y un Vizcarra Torralvo, también de 2022.
Esta propuesta de vinos y tapas fue maridada, a su vez, con música a cargo del dúo Wine Notes, compañeros fijos en estos otoños y que han recorrido gran parte de las sedes en las que se celebra, con su divertida y acertada proposición para cerrar el círculo con un maridaje musical que despierta sentidos adicionales para disfrute de la audiencia. Esta velada nos dejó claras muchas cosas: DeCanto ha venido para quedarse; Vizcarra mantiene su oferta de vinos honestos y de calidad; María Berzal, distribuidora y amante de vinos especiales, defiende esta propuesta como se merece y, sobre todo, la presencia de Celia Vizcarra que nos confirma que esta filosofía de vinos de calidad va a continuar sorprendiéndonos durante muchos años. CHAPEAU.

