Coca y Pajares de Pedraza (Arahuetes) se sumaron ayer al listado de localidades en ‘situación 1’ por riesgo de inundaciones.

Los ríos de la provincia continuaban ayer furiosos —sobre todo, el Eresma— y, previsiblemente, así permanecerán al menos hasta el mediodía de mañana, miércoles, cuando escampe. La intensa lluvia caída durante el fin de semana (en Segovia capital se recogieron 23 litros por metro cuadrado desde el arranque del sábado 1 hasta las 10,00 horas de ayer) han propiciado crecidas de los principales cauces de la provincia. De momento, no ha habido que lamentar daños personales. Eso sí, los daños materiales, todavía no evaluados, se auguran elevados.
En Segovia, ayer continuaban las labores de achique en la Casa de la Moneda. Después de que varias bombas lograran extraer el agua, una empresa especializada en recogida de lodos se afanaba en sacar el material acumulado por la riada. También en la capital, los derrumbes parciales de dos muros (en la calle Los Tilos y en las inmediaciones del arco de Santiago) aconsejaron al Ayuntamiento cortar el tráfico por sus inmediaciones. De acuerdo a las explicaciones ofrecidas por la concejala de Obras y Medio Ambiente, Paloma Maroto, dado que ambos muros “no ofrecían seguridad” se optó por prohibir el paso de vehículos.
Por lo que respecta a la provincia, un total de 14 localidades —a las que se sumaba Segovia capital— se encontraban en ‘situación 1’, en cumplimiento del Plan de Inundaciones (INUNCyL), al poderse ver afectadas por las riadas. Dichas localidades eran Coca, Pajares de Pedraza (Arahuetes), Hontanares de Eresma, Valverde del Majano, Aldealengua de Santa María, Languilla, Montejo de la Vega de la Serrezuela, Sepúlveda, Carrascal del Río, Cobos de Fuentidueña, San Miguel de Bernuy, Fuentidueña, Palazuelos de Eresma y el Real Sitio de San Ildefonso.
Dos carreteras de la red viaria provincial permanecían ayer cortadas como consecuencia del desbordamiento del Eresma. Se trataba de la SG-V-3122, entre los kilómetros 2,0 y 2,3, en Hontanares de Eresma —cuyos vecinos contaban como camino alternativo con la carretera que se dirige a Valseca—; y la SG-3312, a la altura del kilómetro 6, en Carbonero de Ahusín —cuyos habitantes tenían la posibilidad de dirigirse hacia la autovía Segovia - Valladolid para salir de su pueblo—. En ambos casos, operarios del área de Acción Territorial de la Diputación, de la que dependen ambas vías, procedieron a su corte ante la crecida del Eresma, controlando además ambos itinerarios para evitar posibles percances.
El delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, visitó en la mañana de ayer ambos enclaves, acompañado por la jefa de la sección de Protección Civil, Carmen Rossi. De igual forma, López-Escobar acudió a Coca y Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS), conocido como ‘Los Lavaderos’, que permanece anegado. Desde estas últimas instalaciones, el domingo se trasladó a once aves a un centro similar de Valladolid. Su regreso dependerá de la evolución del caudal del río.
En las cuencas del Riaza y Duratón había ayer una “leve inquietud” por la crecida de los ríos. En cualquier caso, “menos que el año pasado”, cuando se produjeron las inundaciones posteriores a Semana Santa. “Esta vez la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) no ha querido pillarse los dedos, y llevaba ya casi un mes desembalsando”, aseguraba el alcalde de Montejo de la Vega de la Serrezuela, Luis Martín. A las 15,47 horas de ayer, el embalse de Linares del Arroyo (Maderuelo), que se encontraba a un 81% de su capacidad, soltaba 8,29 metros cúbicos por segundo de agua, un caudal importante pero incapaz de provocar inundaciones. El regidor de Montejo también agradecía que este año su Ayuntamiento sí haya tenido información de primera mano de la CHD.
En términos similares se expresaba la alcaldesa de Carrascal del Río, Henar de Pablo. “En esta ocasión nos han avisado con antelación antes de abrir un poco más el aliviadero del embalse de Burgomillodo (cuenca del Duratón); da la impresión de que hay más coordinación que el año pasado”, declaraba la regidora. En su zona de influencia, los daños serán escasos. “Alguna huerta y alguna tierra de labor sí se han inundado”, advertía De Pablo.
Las previsiones meteorológicas apuntan que hoy continuarán las lluvias, moderadas, en la provincia, por lo que no se augura un brusco descenso de los ríos. Para que eso ocurra habrá que esperar, al menos, hasta el jueves, en que lucirá un sol radiante y las temperaturas registrarán un leve incremento.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 4 de Marzo de 2014


