Marisol del Val de la Cita, empleada de la Oficina de Correos de Sepúlveda, ha querido despedirse de todos los sepulvedanos y sepulvedanas con estas palabras:
Queridos sepulvedanos y amigos, os digo amigos y no clientes porque para mi habéis sido y seguiréis siendo mi familia, siempre que os he necesitado habéis estado ahí.
Bueno, os digo todo esto porque ha llegado el día de mi jubilación. Me voy muy orgullosa porque en mi curriculum no hay ni una sola queja vuestra hacía mi.
Os doy las gracias y deseo que os vaya bien en la vida y que la Virgen de la Peña esté siempre en nuestro camino.
¡Siempre os llevaré n mi corazón!
Marisol del Val de la Cita

