Como siempre que se organiza una salida, los jubilados de la Asociación de Sepúlveda Fuente de la Salud responden. En esta ocasión cubrieron las 35 plazas ofertadas y hubo una considerable lista de espera.
El pasado viernes, 21 de marzo, como siempre con sus pañoletas verdes, fueron a Burgos, desafiando “el tren de borrascas” que tenemos este mes, y la lluvia les respetó en la capital burgalesa, donde llevaron a rajatabla el programa elaborado por su presidenta. No les importó madrugar para salir de Sepúlveda a las ocho de la mañana y estar puntuales en su primer destino: El Monasterio de Huelgas. A mediodía tenían la visita concertada en la Cartuja de Miraflores.
Repusieron fuerzas con una comida, que les pareció estupenda, en la que la mayoría se decantaron por el potaje y la lubina, aunque dijeron que la crema de setas y las carrilleras también estaban ricas.
Ya por la tarde, fueron a la Abadía Cisterciense de Villamayor de los Montes (a pocos kilómetros de Lerma) y, desde allí, emprendieron la vuelta a Sepúlveda, recordando un día lleno de imágenes y buen ambiente.

