Asistimos con cierta incredulidad la situación que se vive de puertas adentro en el Ayuntamiento de Sepúlveda.
Con mucha pena y decepción vemos como los cargos pesan más que una gestión eficiente, eficaz y comprometida con TODOS los vecinos de la Villa. Sí, para mal o para bien, también formamos parte de Sepúlveda las personas que residimos de manera estable o eventual en esos maravillosos pueblos que han etiquetado como ‘núcleos agregados’. ¡Ni más ni menos que 10!
Un concepto que no hemos conseguido entender muy bien y que nos deja en un escenario huérfanos y dependientes de la voluntad y capacidad de las personas que gestionan desde Sepúlveda y, en segundo plano, Diputación de Segovia y Junta de Castilla y León.
La situación nos preocupa y no queremos que se olvide lo realmente importante: mejorar la vida y el día a día de TODOS los vecinos de Sepúlveda.
Que el ruido generado a lo largo de los últimos años, no quite el foco de lo realmente importante. Que el árbol no nos quite la visión del bosque.
La realidad es tozuda y el tiempo se escapa.
Esta situación interna en el Ayuntamiento de Sepúlveda se traduce en que nuestras necesidades son ignoradas, lo que afecta gravemente nuestra calidad de vida:
Servicios básicos insuficientes:
Deficiente servicio de recogida de basuras y reciclaje, falta de mantenimiento de calles (socavones, barro y polvo), cortes frecuentes de agua y luz (como los recientes sufridos en Duratón, Tanarro, Vellosillo y Perorrubio), farolas averiadas, tuberías de amianto en la red de suministro, alcantarillado roto, obsoleto y saturado, generando desbordes de aguas residuales; falta de servicio de poda de árboles, corte de vegetación y hierbas o recogida de las enormes ramas desprendidas, nulo servicio de limpieza…
Infraestructuras en deterioro:
Edificios singulares que antes albergaban nuestros ayuntamientos o escuelas en estado ruinoso, instalaciones deportivas o infantiles inexistentes o deterioradas, falta de señalizaciones en vías con mucho tráfico debido al turismo, carreteras en un estado impracticable, aun siendo vías que conectan pueblos como Villar de Sobrepeña y Consuegra de Murera, falta de papeleras, bancos, etc…
Falta de inversiones en todos los ámbitos.
Hablar de inversiones de mejora actualmente es una auténtica quimera tras lo expuesto anteriormente. Es triste, pero es así.
En estos momentos, cualquier inversión o mejora en nuestros pueblos, al menos en el Villar de Sobrepeña, corre a cargo de la asociación de vecinos. Si no es por las asociaciones, nuestros pueblos se mueren.
Esta falta de servicios básicos, renovación de infraestructuras y de inversiones, se ve agravada por la falta de interés, desidia y dejadez en funciones por parte del Ayuntamiento de Sepúlveda.
Para muestra, un botón: hemos llegado a perder una ayuda procedente de la Diputación y promovida por nuestra asociación, sólo por falta de seguimiento e interés.
Todo esto deteriora enormemente la confianza y motivación de los vecinos.
El principio de nuestro abandono.
Fue un 22 de junio del año 1973 cuando oficialmente el municipio del Villar de Sobrepeña se incorporaba al de Sepúlveda.
El 16 de julio de 1973 se publicó en el BOE el decreto que así lo indicaba: «Decreto 1581/1973, de 22 de junio, por el que se aprueba la incorporación del municipio de Villar de Sobrepeña al de Sepúlveda, de la provincia de Segovia.» [Ver publicación]
Ese día los vecinos y vecinas del Villar de Sobrepeña dejaron de ser soberanos del destino de su pueblo, perdieron la opción de decidir el rumbo de su pueblo, perdieron la opción a equivocarse o a acertar con las decisiones que afecten a su comunidad.
En los años 70 el Villar de Sobrepeña contaba con casi 100 vecinos, una cifra nada desdeñable teniendo en cuenta la situación actual en la comarca. Pero lo cierto es que la tendencia era desoladora, ya desde mediados de siglo la población fue reduciéndose pasando de unos 400 habitantes, hasta casi el centenar mencionado.
Había que tomar decisiones. En la balanza se encontraba cubrir las necesidades básicas en los pueblos agregados a Sepúlveda manteniendo su independencia, o centrar el objetivo en la eficiencia presupuestaria. Se optó por los segundo.
Se decidió apostar por la integración y un sistema de Caja Común que a tenor de las evidencias no ha mejorado en absoluto la vida en los pueblos agregados a Sepúlveda.
En el artículo “La necesidad de una gobernanza distinta en los núcleos agregados de Sepúlveda” [Ver publicación], del blog de nuestros amigos de la Asociación de vecinos de Vellosillo, menciona textualmente:
“Desde que se hizo la Caja Única hace años, todo el presupuesto de los núcleos agregados se gestiona íntegramente desde el Ayuntamiento, tanto los tributos, cobrados por la Diputación de Segovia y transferidos posteriormente al Ayuntamiento, como las tasas de agua, alcantarillado y basuras, gestionadas directamente por la corporación municipal. Pero aquí termina la gestión, no hay ningún plan de inversiones, ningún tipo de planificación, ningún tipo de visión de futuro, nada...”
Esta es la soga que asfixia a los pequeños pueblos (‘núcleos agregados’) dependientes de Sepúlveda: cualquier tipo de decisión que afecte a nuestras localidades pasa por Sepúlveda.
El destino de los presupuestos depende de Sepúlveda.
La solicitud de ayudas, subvenciones o búsqueda de financiación, depende de Sepúlveda. Da igual que la gestión y tramitación la realicemos los vecinos, sólo quien puede solicitar las ayudas es Sepúlveda.
La asignación de recursos para cubrir las necesidades básicas de los vecinos y vecinas, depende de Sepúlveda.
Si Sepúlveda enferma, el resto de ‘núcleos agregados’ estamos en la UCI. Y es lo que estamos viendo en los últimos años.
Sepúlveda, punta de lanza de la comarca
Le corresponde a Sepúlveda convertirse de nuevo en el motor que active la comarca. Volver a tener nombre y dar valor al desarrollo rural de la zona.
Necesitamos una Sepúlveda fuerte, una Sepúlveda que sume, escuche y aporte, que trabaje en equipo con nuestras asociaciones. Podemos aportar mucho desde los núcleos agregados, es cuestión de perspectiva: ver oportunidades o poner troncos en el camino.
El día 2 de abril se celebrará un pleno extraordinario donde se verá si sale adelante la Moción de Censura presentada el día 19 de marzo.
Con independencia del resultado que salga en la Moción de Censura, desde la Asociación El Progreso del Villar de Sobrepeña deseamos que sea un punto de inflexión. Un cambio al nefasto e injusto trato recibido en los últimos años.
Vemos una oportunidad para afrontar nuevos retos en común. Bien sea con el actual equipo de Gobierno, plasmando un cambio de actitud y predisposición a trabajar en equipo. O bien, a través de un nuevo equipo de Gobierno con nuevas motivaciones y proyectos conjuntos.
Cambiemos la dinámica actual y dejemos de ser…
LA ESPAÑA ABANDONADA POR LA ESPAÑA VACIADA.
Asociación El Progreso, Villar de Sobrepeña.

