Por la calle se pudieron ver viejos oficios como resinero y esquilador. Incluso, éstos últimos se atrevieron a esquilar un burro, algo que muchos no habían visto nunca. También hubo demostraciones en directo de cómo se fabrica jabón, adobe o chorizo, y por las calles se pasearon los segadores y las bordadoras.
En Navalmanzano también se vio cómo se elaboraban las sopas de ajo ó unas rosquillas hace unos años, lo que llamó la atención de los visitantes.
El alcalde de Navalmanzano, Miguel Ángel Olmos, destacó el éxito de la feria, a la que también se acercaron vecinos de otros pueblos de la zona, así como de otras comarcas como desde Sepúlveda y Segovia. “Hemos hecho una feria distinta y sencilla, sin artesanos ni productos en venta. Queríamos dar a conocer los oficios y la forma de vivir de nuestros abuelos en estos pueblos, y creo que cada año se va mejorando”.
Miguel Ángel Olmos agradeció la visita a la feria de varios alcaldes de la comarca, y del diputado provincial del Medio Rural, José Martín Sancho.
Olmos subrayó asimismo la inestimable colaboración de los vecinos, y aseguró que cada año la feria se va consolidando, perdurando el buen ambiente en el pueblo pasadas las diez de la noche, hora en que concluyó la muestra.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 4 de Agosto de 2008.

