Viernes, 14 Agosto 2026

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Una telaraña a la carta

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El transporte a la demanda comenzó como proyecto piloto en Ávila, en la zona de El Barco. Su misión era paliar la carencia de comunicaciones viarias en las áreas rurales, estigmatizadas por la despoblación y el envejecimiento. Desde el año 2004, su implantación ha sido constante en las diferentes provincias de la comunidad autónoma. En este tiempo, la Administración regional ha ido tejiendo poco a poco una telaraña de rutas y trayectos para la satisfacción de los demandantes de esta prestación, normalmente ayuntamientos con el déficit de transporte propio. Una red elaborada 'a la carta' del consumidor.

 

La Junta estima que hasta ahora se han contabilizado más de 412.000 reservas para usar este servicio en Castilla y León. En el caso segoviano, a falta de que comiencen a operar los recorridos asignados al entorno de Sepúlveda, más de treinta mil usuarios han empleado esta prestación. Esta cifra puede crecer considerablemente con las nuevas rutas y con el asentamiento de los recientes trayectos de la comarca de Navafría, que entraron en servicio hace apenas tres meses.
 
En la provincia, Fomento ha implantado el transporte a la demanda en las zonas de Cuéllar, Cantalejo, Nava de la Asunción, Carbonero el Mayor, Riaza y en la mencionada Navafría. Con la inminente incorporación de Sepúlveda, la calculadora indica que alrededor de sesenta mil vecinos de las áreas rurales segovianas disfrutan de la opción de acceder a esta prestación.
 
Con una llamada de teléfono al 900 20 40 20, que es el Centro Virtual de Transportes a la Demanda, cualquiera de estas personas puede reservar plaza para desplazarse hacia la cabecera de su comarca u otro núcleo de población mayor del área donde resida. Eso sí, la petición se debe formular con la suficiente antelación. De esta forma, muchos habitantes de las zonas más periféricas, despobladas y aisladas tienen un poco más fácil el acceso a los servicios sanitarios, asistenciales, comerciales, sociales o culturales que haya en el entorno rural donde viven normalmente. El servicio 'a la carta' se planifica porque es precisamente la persona la que se pone en contacto con la Administración.