Lunes, 17 Agosto 2026

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El triunfo de un Baco segoviano

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Juan Antonio Herrero, sepulvedano de nacimiento, es el jefe sumiller del restaurante madrileño Lágrimas Negras, que ha recibido el prestigioso premio Wine Spectator 08.

Segovia se está reivindicando durante estos últimos años como una tierra de buenos sumilleres. Este hecho es defendido, desde Madrid, por Juan Antonio Herrero López, Jefe Sumiller del Restaurante 'Lágrimas Negras' del Hotel Puerta de América que ha obtenido el premio 'Wine Spectator 2008', uno de los más prestigiosos en este campo.

 


 

Con 715 referencias de vinos de diversos puntos geográficos, el galardón coloca a la carta de que dirige Herrero entre las mejores del mundo. Uno de los factores decisivos a la hora de ser premiado ha sido la gran variedad de caldos que abarca, contando con vinos de todas las comunidades del estado y del resto de paises.

Para este sepulvedano, recibir el premio supone una "satisfacción enorme", ya que no es nada fácil ser elegido por la revista especializada en vinos Wine Spectator.

A pesar de lo que pueda parecer, el triunfo de Juan Antonio no es algo meteórico. Este reconocido sumiller fue premiado en 2004 con la "Nariz de oro" y en 2005 la revista Metrópoli le coronó como "Mejor sumiller del año". Asimismo, este segoviano trabaja en el restaurante Lágrimas Negras desde hace tres años, habiendo realizado su carrera y primeros pasos en el mundo de los caldos en Londres y Estados Unidos.

La pasión por la cata nació cuando era un adolescente e iba con su padre a catar, ya que este fue uno de los primeros catadores de la provincia. Tras estudiar Hostelería, encaminó su carrera hacia el arte de conocer y saber valorar cada caldo.

La función de Juan Antonio en el restaurante es la de recomendar el mejor vino para cada plato a los clientes así como cuidar y supervisar la bodega. Sobre este punto, Herrero afirma que "es importante que la gente se deje aconsejar, ya que así se irán formando un gusto y descubrirán sin duda nuevos sabores".

A la hora de encontrar los vinos que componen su carta, asegura que “en Madrid no es una tarea especialmente difícil, aunque cuando trabaja en Londres resultaba un tarea más sencilla”. Y es que entre los estantes de la bodega se pueden encontrar botellas procedentes de lugares tan dispares como Sudáfrica o Nueva Zelanda.

Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 24 de Septiembre de 2008