Sepúlveda tributó ayer un homenaje a su cronista, José Antonio Linage Conde, en una jornada plagada de actos que tenían como objetivo reconocer el trabajo realizado por este historiador en pro de la villa y su tierra.

El acto central tuvo lugar en el Ayuntamiento, en cuyo abarrotado salón de plenos se leyó el acuerdo de la corporación del pasado 18 de octubre por el que "en reconocimiento de los singulares y acreditados méritos que concurren en Linage Conde como cronista de la villa y su infatigable dedicación al estudio y difusión de la cultura e historia de Sepúlveda" se le distingue con el título de 'hijo predilecto' de Sepúlveda.
La alcaldesa de la villa, Concepción Monte, tomó a continuación la palabra para mostrar la "gratitud" de los vecinos hacia el homenajeado, que dijo que es hoy "la memoria histórica de Sepúlveda", y añadiendo que, dando por válido el pensamiento de Séneca que decía que 'la memoria es el principio de la sabiduría', Linage Conde ha ayudado sobremanera a dar sabiduría a Sepúlveda. Monte le deseó que siga "descubriendo la Sepúlveda de antaño para que, entre todos, podamos construir la mejor Sepúlveda posible en el futuro".
A continuación, la profesora Adela Tarifa dibbujó una semblanza biográfica de Linage Conde, desde una infancia solitaria, "en la que se dedicaba a escribir cuentos mientras los niños de su edad jugaban", hasta sus últimos estudios históricos, pasando por interesantes capítulos como cuando se convirtió en el notario más joven de España, a los 23 años, o la costosa redacción de la historia de los benedictinos, en siete volúmenes, considerada la obra de referencia para los estudiosos de esta época. La profesora Tarifa quiso también revelar los perfiles menos conocidos de Linage Conde, entre los que citó su pasión por la filatelia o la afición por el género epistolar.
Linage Conde contestó con un cultísimo discurso, donde quiso, por una parte, agradecer el cariño recibido, y por otra, dejar un mensaje, el de que el cosmopolitismo y el arraigo a la tierra natal no tienen porqué estar enfrentados. "Es en lo local donde está lo universal", sentenció.
Tras una comida de homenaje en el "Fogón del Azogue", en la sobremesa tuvo lugar una tertulia de amigos de Linage Conde en la que participaron, entre otros, Juan Luis García Hourcade (Real Academia de San Quirce), Francisco Fuentenebro, Ignacio Sanz, Tomás Calleja, Antonio Horcajo o María Antonia Antoranz.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 19 de Octubre de 2008

