La presencia de romeros comenzaba temprano, ante la previsión de que se formaran largas colas para cumplir con el rito de dar tres vueltas a la piedra situada bajo el altar de la hermosa ermita de San Frutos, con el fin de protegerse de hernias.
El incremento de personas que acuden a esta cita se notó, tanto en el número de vehículos que acudieron a este enclave, que tuvieron que estacionar a un kilómetro y medio del templo por orden expresa del Gobierno regional, como en el número de personas que accedieron caminando desde localidades próximas, como Carrascal del Río, Sebúlcor, Valle de Tabladillo o las Hinojosas.
Los miembros de la Hermandad de San Frutos expusieron recuerdos del santo para recabar fondos destinados al mantenimiento del pequeño templo románico.
La homilía, oficiada en esta ocasión por el sacerdote, Slawomir Harasimowicz, se llevó a cabo en el exterior del templo. Tras esta se desarrolló la procesión, entre la ermita y la explanada de piedra, recorrido en el que la imagen de san Frutos estuvo acompañada de música de dulzaina y tamboril.
Fuente de la noticia: Gente Digital, 26 de Octubre de 2009

