La escombrera de Duratón, situada a un kilómetro del pueblo, al noroeste, recogía vertidos sólidos inertes de particulares y con este proyecto, de acuerdo con la memoria redactada por el ingeniero Alberto Cerezal, se ha tratado de evitar la contaminación del río Duratón, ya que la escombrera ocupaba un talud de la ribera derecha, además de recuperar paisajísticamente la zona.
Los trabajos han consistido en la retirada manual de materiales ligeros y mobiliario depositado de forma incontrolada, un posterior movimiento de tierras, la nivelación del terrenos, en total de unos 6.500 metros cuadrados, y el sellado final con una capa de tierra vegetal. La alcaldesa de Sepulveda, Concepción Monte, ha mostrado su satisfacción por la recuperación del lugar, situado junto a uno de los principales accesos de la villa.
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 06 de Noviembre de 2009

