Políticamente, sería la zona menos complicada, ya que la Junta de Castilla y León no se ha opuesto y una candidatura conjunta de pueblos de PSOE y PP levantaría menos rechazos. El problema -enorme- es que muy pocos ciudadanos conocen las intenciones de sus alcaldes y no están habituados a tratar con el entorno nuclear. "O hacemos algo o esta zona se muere", resume uno de los concejales. El almacén supone una inversión de unos 700 millones de euros y la creación de más de 300 empleos. Los alcaldes acudieron el miércoles pasado a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa), cuyo presidente es de Segovia.
Fuentes socialistas explicaron, sin embargo, que el líder de los socialistas en la comunidad, Óscar López, diputado por Segovia, no ve con buenos ojos la instalación del almacén allí, ya que se trata de una zona turística a 140 kilómetros de Madrid.
Fuente de la noticia: El Pais, 19 de Enero de 2009

