El pasado jueves, coincidiendo con la fiesta litúrgica de Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, unos ochenta sacerdotes de la diócesis de Segovia con el obispo, Ángel Rubio, a la cabeza peregrinaron hasta la ermita de san Frutos. En aquel lugar tan significativo pudieron celebrar la Eucaristía y dedicar un tiempo a la meditación como en otra época hicieran los santos segovianos Frutos, Engracia y Valentín. Posteriormente se desplazaron a Sepúlveda para compartir la comida y una visita guiada a la villa medieval . Con esta jornada de convivencia se ha querido clausurar de manera solemne el Año Sacerdotal por parte del clero segoviano. Algunos de ellos viajarán a Roma a mediados de junio para asistir a la clausura mundial de este Año jubilar.
Fuente de la noticia: Ecclesia Digital, 28 de Mayo de 2010