La temporada de recolección de setas recién terminada, la primera en la que esta actividad estuvo regulada en la provincia de Segovia —en realidad, solo en dos comarcas, que suman cerca de 30.000 hectáreas — concluyó con cerca de 2.700 carnés expedidos, una cifra “muy satisfactoria” para los responsables del programa MYAS RC (encargado del diseño y gestión de este sistema de aprovechamiento micológico).
Como se recordará, la primera fase del mencionado proyecto consistió en agrupar montes de utilidad pública de una misma comarca y características forestales similares en lo que se denominó “Unidades de Gestión del Aprovechamiento Micológico” (UGAM). Segovia ha contado en el primer año de funcionamiento de este sistema con dos UGAM. La primera, denominada ‘Sierra de Ayllón’, agrupaba terrenos de diez municipios y de otras administraciones públicas, como la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda. La segunda, llamada ‘Sierra de Guadarrama’, reunía montes de la zona de El Espinar, muchos de ellos pertenecientes a la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.
En ‘Sierra de Ayllón’ se ha expedido cerca de 1.300 carnés, mientras que en ‘Sierra de Guadarrama’ el número ha sido ligeramente superior, en torno a 1.400.
El permiso más demandado ha sido, sin lugar a dudas, el denominado ‘recolector local’. Casi el 90% de los carnés que se han despachado han sido de ese tipo. Por el contrario, los permisos para recolectores foráneos únicamente suman el 10% del total.
Para los técnicos de MYAS RC, la razón de tal desequilibrio entre recolectores locales y foráneos se debe a que la temporada ha sido “muy mala” en los terrenos regulados. “Si una campaña es buena, lo normal es que el 50% de los permisos que se expidan sean para recolectores locales y la otra mitad para foráneos”, explica José Miguel Altelarrea, en base a los datos de otras provincias. “Para que a una zona vayan recolectores foráneos se necesita que allí sea una buena campaña; en el caso contrario, los permisos caen, como ha sido este caso”, añade.
A pesar de la mala campaña, en MYAS RC se respira optimismo. ¿El motivo?. Los cerca de 2.700 expedidos son interpretados por los técnicos del programa como una muestra de que la regulación ha sido “bien aceptada” por la población local. “Era muy necesaria —insiste Altelarrea—, cada vez hay más recolectores en el campo y se requiere implantar unas normas mínimas para controlar el recurso”.
De cara a la próxima temporada, MYAS RC tiene “voluntad” de seguir ampliando el proyecto por otros terrenos de la provincia, aunque todavía no ha alcanzando ningún acuerdo al respecto. “Hay propietarios particulares y ayuntamientos que se han dirigido a nosotros para incluirse en las zonas reguladas”, revela Altelarrea, que en los próximos meses se encargará de entablar negociaciones con los interesados con el ánimo de que la superficie regulada siga incrementándose.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 20 de Enero de 2011

