Víctor Barrio realizó la faena de mayor consistencia y reunión de la tarde al séptimo, el mejor de los novillos lidiados por su movilidad y clase. El novillero lo ha cuajado en la línea de sus ya apuntadas armas de largura, transmisión y sugerente composición pero con continuidad en series de mucho mando.
También paseó dos orejas en el quinto, que dentro de su escasa fuerza tuvo buena condicion. El de Sepúlveda aprovechó esa cualidad en una faena decidida en la que sobresalieron dos tandas, una por cada pitón, por el dominio y largura de los muletazos, además de un cierre por bajo con calado en el tendido. A pesar del pinchazo paseó el doble trofeo. Antes, aportó variedad a la lidia de su primero, con calidad pero medidas fortalezas. Barrio desplegó su versatilidad capotera tanto en el saludo como en un quite iniciado en los medios con una larga cambiada para a continuación gallear por rogerinas. También de hinojos inició faena en los medios con un farol antes de correr la mano con expresión y largura por momentos hasta que el novillo se consumió. Finalizó su labor con manoletinas de rodillas y paseó la primera oreja de la función.
Juan del Álamo acabó cortando la oreja del sexto, un novillo enrazado pero sin calidad en la embestida con el que el salmantino ha hecho un esfuerzo por no quedarse atrás en el marcador en una faena de mucho tesón.
En primer lugar pasaportó con solvencia a un animal manejable que tendió a quedarse corto por su falta de fuerza. El salmantino logró construir la faena a base de inteligencia y capacidad, pero una estocada baja le privó de obtener premio y redujó su resultado a silencio. El cuarto fue un sobrero de Tomás Entero con cuajo y muy deslucido. Del Álamo lo ha intentado -hasta el punto de sufrir una voltereta sin consecuencias- pero sin opciones, ya que el novillo nunca terminó de pasar ni de embestir por derecho, reponiendo en todo momento.
Después del paréntesis de la pasada temporada reapareció en Valdemorillo Álvaro Montes, quien despachó con brevedad un novilo de Antonio Martín Tabernero sin raza ni fuerza que pronto se acobardó en tablas.
Plaza de toros de Valdemorillo. Primer festejo de la feria. Con casi lleno se han lidiado cinco novillos de José Cruz, de buenas hechuras, con calidad y poca fuerza, mejores tercero, quinto y séptimo; uno de Antonio Pérez Tabernero (1º) para rejones, sin raza ni fuerza, y un sobrero (4º bis) de Tomás Entero, deslucido. El rejoneador Álvaro Montes, que reaparecía, ovación; Juan del Álamo, silencio, silencio tras aviso y oreja y Víctor Barrio, oreja tras aviso, dos orejas y dos orejas. Ha saludado Miguel Martín tras parear al tercero.
Fuente de la noticia: www.mundotoro.com

