Ha sido el primer triunfador de la temporada en el escalafón de los novilleros después de su apabullante triunfo en la Feria de Valdemorillo. Víctor Barrio ha atendido a cope.es para analizar su incipiente carrera y explicar sus planes de futuro, entre los que se encuentran matar las novilladas de El Ventorrillo y Flor de Jara en el próximo San Isidro.
El invierno ha dado una tregua en los últimos días del mes de febrero y las inmediaciones de la sierra de Madrid luce un manto verde espectacular. Estos días son los propicios para que los ganaderos sigan con los tentaderos que dilucidarán las futuras madres de las ganaderías.
Nos acercamos hasta la localidad madrileña de Villamantilla, donde los hermanos González tienen su cuartel general en la finca Monte la Ermita, donde pasta una de las ganaderías punteras en las ferias de novilladas en los últimos años. (PINCHE AQUÍ PARA VER LA GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL TENTADERO)
Aquí hemos quedado con Víctor Barrio, el novillero segoviano que tras una entonada temporada 2010 ha comenzado esta campaña con un ‘zambombazo’ en la pasada Feria de Valdemorillo. Por eso queremos conocer más de este joven aspirante a convertirse en figura de los novilleros.
- Víctor, lo primero, cuéntanos de dónde te vino la afición para dedicarte al mundo de los toros.
Lo mío es un caso extraño y atípico, ya que comencé con veinte años. Tengo afición y quise ser torero desde pequeño, pero mis circunstancias personales, ser de Segovia donde no hay mucha afición, marcaron para que tardase en tomar la decisión.
- Pero tampoco has sido el típico novillero salido de una escuela taurina.
No, yo empecé a escaparme a las capeas y ahí es donde me di cuenta que me quedaba quieto y podía tener ciertas cualidades para dedicarme a esto.
- Por ello se puede decir que lo tuyo ha sido una carrera ‘a la antigua’.
Yo sabía al empezar que al tener la edad que tenía, debería evolucionar muy rápido y gracias a Dios han ido saliendo las cosas. Me salté las becerradas y empecé directo en las novilladas sin picadores tan fuertes que echan en la sierra de Madrid y de ahí a las con caballos. Sólo tenía el debut en Sepúlveda y otra novillada en Collado Mediano y sabía que tenía que aprovecharlas para darme a conocer con fuerza.
- ¿Y cómo se dieron esas dos primeras novilladas?
En Sepúlveda corté tres orejas y en Collado corté cuatro orejas y un rabo con una novillada de Baltasar Ibán y fue ahí entonces cuando empezaron a llamarme de sitios de esta zona y mi nombre empezó a sonar.
- Tras un par de años como novillero con picadores, el 2010 fue crucial para darte a conocer al gran público.
Sí, el año pasado lo comencé con ambiente en estos pueblos pero tenía que llamar la atención en los grandes sitios. Así que con sólo una novillada me presenté en Madrid. Por fortuna me rodaron las cosas, corté una oreja y dio una vuelta al ruedo. Eso me sirvió para entrar en las ferias de novilladas y ahí me gané el crédito para afrontar este 2011.
- Y llegó este 2011 y apuestas por ir a Valdemorillo, a principios de temporada, en un mano a mano con Juan del Álamo y la puesta sale cara. Cinco orejas. ¿Cómo viviste esa tarde?
Era una tarde muy importante, porque tenía que refrendar lo que había hecho hasta entonces y refrendar que soy un torero de plazas importantes. Creo que lo demostré y que no me pudo la tensión. Quería demostrar que había evolucionado y de principio a fin se me vio más cuajado y sin altibajos durante mis tres faenas.
- En el la entrevista previa a tu actuación en Valdemorillo, me dijiste que todo lo realizado anteriormente lo veías como una consecuencia lógica de las temporadas anteriores.
Me he dado cuenta de mi evolución, nadie me ha regalado nada. El ir triunfando me ha ayudado en ir dando pasos, desde abajo hasta llegar a plazas como Madrid. Las metas que me he ido poniendo, las he ido conquistando.
- Pero antes de esto, durante unos días te encontraste sin apoderados para de nuevo volver con ellos, ¿qué pasó en esos días?
Tanto Pablo González como José Gálvez me ayudaron desde mis inicio. Pero hubo roces y se rompió aunque manteníamos una relación. Pero nos volvimos a sentar y decidimos que lo mejor era para todo era seguir, pactamos unas condiciones y lo echamos para adelante. Ahora sólo estoy con Pablo, el ganadero de Monte la Ermita, como apoderado.
- Mirando ya al futuro, ¿cómo se plantea la temporada que acaba de comenzar?
No pudo empezar mejor en Valdemorillo y con ello me he ganado el ir el Domingo de Resurrección a Barcelona, después a Mugron en Francia, Valencia, Zaragoza, puede que salga Sevilla durante las novilladas de abono y Madrid, que será la gran apuesta de este comienzo de la temporada.
- Madrid vuelve a plantearse como la piedra angular de tu temporada. ¿Sabes cuándo vas a ir?
Creo que vamos a ir dos tardes a San Isidro y eso me tiene absorbido el coco. Porque de ello dependerá mi carrera, adelantará o frenará mi alternativa. Sé que tengo todavía que cuajarme con las novilladas pero Madrid marcará todo el año.
- Y creo que una de las ganaderías que lidiarás en San Isidro será de sangre Santa Coloma.
Cuando me dijeron que podía torear dos tardes decidimos mi apoderado y yo echar para adelante y matar una novillada de Santa Coloma. Sé que es un encaste del agrado de la afición de Madrid, con la que me han rodado bien las cosas otras tardes. La idea es que toree la novillada de Flor de Jara y la segunda tarde con la novillada de El Ventorrillo.
- Y por último, ¿habrá alternativa durante este año o seguirás en el escalafón novilleril al manos otro año?
Hay que aprovechar cuando uno tiene fuerza, pero tengo que ser consciente de que todo dependerá de este principio de temporada. Quiero salir reforzado de estos primeros compromisos y una vez superados ya me pondré otro objetivo que podría ser o la alternativa o la posibilidad de entrar en las novilladas de las grandes ferias.
Fuente de la noticia: www.cope.es

