"Por lo menos he estado con actitud, y creo que le gente ha sabido captar la entrega con la que he venido, e incluso he llegado a pegar muletazos despacito. Pero lo que no puede ser es que a la hora de la verdad falle con los aceros. A los novillos hay que matarlos por arriba, y a mi se me ha ido la mano en los dos", reconoció Barrio.
El joven novillero segoviano no quiso entrar en demasiadas valoraciones acerca del ganado de Flor de Jara.
"La corrida, salvo matices con un par de novillos, en general ha sido complicada, pero esto es Madrid y no hay que echar nunca la culpa al ganado. Si sale malo hay que dar la cara y si sale bueno hay que hacer crujir la plaza en olés, y pienso que en mayor o en menor medida lo he conseguido", afirmó.
Barrio tampoco quiso entrar en polémicas sobre la no concesión del trofeo en el quinto por parte del presidente, a pesar de la fuerte petición que hubo.
"No ha podido ser, aunque creo que ha habido mayoría en la petición. Pero bueno, hay que ser modestos y valorar lo que se consigue, y esta vuelta al ruedo en Madrid, y por San Isidro, es muy importante para mi".
Más contrariado salía de la plaza el primer espada, Manuel Larios, quien sí culpó a la novillada de Flor de Jara como la causante de que haya habido "tan pocas opciones para el lucimiento".
"Ha sido una novillada complicada y con muy malas ideas. Uno viene a Madrid a triunfar y con este ganado lo único que puedes conseguir positivo es salir indemne", afirmó Larios.
Larios tuvo que estoquear tres novillos por la cornada que sufrió su compañero Saúl Jiménez Fortes, y tan sólo pudo medianamente lucirse en el que cerró plaza.
"Este último ha tenido más nobleza y cierta calidad, pero le ha faltado 'transmisión' y un poquito más de fuerzas. Aquí si he podido expresarme, no todo lo que quería, pero al menos se me han visto cositas", finalizó el torero pacense.
El único novillero que no pudo hacer declaraciones, Jiménez Fortes, herido durante la lidia de su primero, y que al término del festejo ya se encontraba camino del hospital en ambulancia después de haber sido operado en la enfermería de la plaza.
Su apoderado Julián Guerra fue el que valoró la tarde de Fortes justo antes de marcharse a la Clínica de la Fraternidad junto a su poderdante:
"Ha sido una mala suerte, porque el chaval estaba en un momento muy bueno y creo que se ha visto el valor que ha tenido delante de un novillo muy peligroso", señaló Guerra.
La única buena noticia -apostilló Guerra-, es que la cornada no ha tocado vasos importantes, pero es extensa y muscular. Le llevan a la Clínica de la Fraternidad, y esperemos que dentro de poco estemos otra vez en acción, aunque lo importante será que Saúl se recupere bien".
Fuente de la noticia: www.adn.es

