Puerta Grande a la sonrisa perenne de Víctor Barrio

Como cada 8 de abril, el recuerdo de su alternativa todavía levanta escarpias hasta en las pieles más asépticas del mundo taurino: esa manera de echarse el toro de José Luis Pereda al pecho, en pleno epicentro de la primera plaza del mundo, con el único EPI de un trapo cuando su dimensión queda reducida en la mano izquierda. Hubo nervios, viento, pero ante todo verdad. La de un torero que ya era y siempre será.

Aquel día fue Domingo de Resurrección (2012). Hoy, nueve años después, Víctor Barrio (Grajera, 1987; Teruel; 2016) vuelve a Las Ventas, la plaza a la que tanto dio y tanto le dio. Una alquimia entre público y torero que a partir de ahora queda materializada para siempre, enmarcada a través de la obra del artista sevillano de Luis Gordillo.

Un mural cerámico que combina arte contemporáneo y vanguardia (217 x 189,5 centímetros) se inauguró este jueves junto a la Puerta Grande en memoria de Barrio, que se hizo posible gracias a parte de los fondos recaudados en la corrida homenaje de Valladolid, que se celebró el 4 de septiembre 2016 y que reunió a Juan José Padilla, José Tomás, Morante de la Puebla, Julián López ‘El Juli’, José María Manzanares y Alejandro Talavante.

“Aquí triunfó como novillero; aquí despegó. Hoy la plaza de Madrid le devuelve el cariño que él siempre le demostró”, agradeció la viuda del torero de Grajera, Raquel Sanz, “por permitir que Víctor viva eternamente en la que siempre fue su casa”. Barrio siempre fue ese invierno en el pueblo que acoge cuando las cosas se ponen de color feo. Ponerle corazón era su manera de enfocar la vida. Su sonrisa, la llave a cualquier Puerta Grande.

“Si le conocían, sonreirán. Si admiraban su toreo, también sonreirán. Y si les es desconocido, se enterarán de que en pleno siglo XXI, cuando los valores humanos están en un momento tan delicado, un hombre murió ejerciendo una profesión que posee algunos de los valores más preciados en cualquier personas. Murió, además, mientras creaba arte. Murió siendo fiel a sus principios y creencias”, expresó Sanz en un emotivo acto que tuvo lugar precisamente en el mismo ruedo de Las Ventas; y finalizó entre lágrimas: “Víctor, siempre serás nuestro héroe”.

Ayuso: “Estamos más comprometidos que nunca”

La puesta en escena de la obra reunió, entre otros, a familiares como su sobrina, Victoria, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el alcalde José Luis Martínez-Almeida, los diestros José Tomás, José María Manzanares y Miguel Abellán, Adolfo Suárez, el presidente de la Fundación Toro de Lidia (FTL), Victorino Marín, o el portavoz de dicho organismo, Chapu Apaolaza.

“Estamos más comprometidos que nunca con el mundo del toro porque, en estos momentos, defender la tauromaquia es defender la libertad”, intervino la presidenta de la Comunidad de Madrid, que invitó a “abandonar el sectarismo ideológico, evitar los prejuicios y apoyar nuestra seña de identidad, patrimonio de todos y de valor incalculable”.

Martínez-Almeida, por su parte, condenó los ataques que sufrieron en su día los familiares de Barrio y el mundo del toro: “Frente a los postulados de odio que se produjeron, lo que tenemos que hacer es proteger este patrimonio histórico que tiene España”; y emitió un mensaje de apoyo al sector taurino ante el ERTE permanente que atraviesa. Tomó voz también Apaolaza, figura de columnistas, para poner en liza los valores del toreo: “Hablamos de hombres que miran de frente a la muerte, para mirar también de frente a la vida”.