Viernes, 04 Septiembre 2026

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Emiliano Alonso Herrero puso voz al Romance de los Caballeros Templarios en la Fiesta de los Fueros de Sepúlveda

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La Plaza de España acogió en la noche del sábado la tradicional Procesión y Romance de los Caballeros Templarios. El pregón en verso fue proclamado este año por Emiliano Alonso, que evocó la historia, el patrimonio y el espíritu de convivencia de la villa.

La Plaza de España de Sepúlveda fue escenario el pasado sábado, a las 21.15 horas, de la tradicional Procesión y Romance de los Caballeros Templarios, uno de los actos del programa de la Fiesta de los Fueros. En esta edición, el encargado de proclamar el Romance de los Templarios el joven Emiliano Alonso Herrero, hijo de Emiliano Alonso y nieto de Emiliano Alonso, quien dio voz a un pregón en verso que rindió homenaje a la historia y a las raíces de la villa.

Ante vecinos y visitantes, el romance abrió con una llamada al silencio para dejar paso a la memoria colectiva y al regreso simbólico de los templarios a Sepúlveda. A lo largo de la composición se sucedieron referencias al honor, el respeto y la amistad como valores que representan a la orden templaria en el contexto festivo, alejados de cualquier evocación bélica.

El texto también dedicó numerosos versos al patrimonio histórico de Sepúlveda, destacando sus murallas, sus fueros y el paisaje del río Duratón, al tiempo que evocó la atmósfera medieval que cada año revive durante la celebración con mercados, artesanos, músicos y personajes históricos. El romance puso además el acento en la importancia de compartir la fiesta entre vecinos y visitantes y en la necesidad de conservar la memoria histórica para las generaciones futuras.

La proclamación concluyó con la apertura simbólica de la celebración y una exaltación de Sepúlveda y de sus gentes, invitando a mantener vivo el legado histórico que representa la Fiesta de los Fueros.

La Procesión y Romance de los Caballeros Templarios se ha consolidado como uno de los actos más representativos de la programación, reforzando el carácter medieval de una fiesta que conmemora la concesión de los históricos Fueros de Sepúlveda y que cada año reúne a cientos de personas en torno a la historia, el patrimonio y las tradiciones de la villa.

Romance de los Caballeros Templarios 2026

¡Silencio pido un momento,
que alce su voz la memoria!
Hoy vuelve a escribir Sepúlveda
una brillante historia.

Que callen plazas y calles,
que escuchen monte y ribera;
que llegan los templarios
cabalgando a su manera.

No traemos sed de guerra,
ni buscamos el combate;
traemos honor y respeto,
la amistad por estandarte.

Vestimos blanco y la cruz
que el tiempo nunca ha borrado,
porque quien sirve al honor
jamás será derrotado.

Saludamos esta villa,
orgullo de Castilla entera,
que vigila desde siglos
el paso de la frontera.

Tus murallas son testigos
de mil batallas ganadas;
tus piedras guardan secretos,
leyendas nunca olvidadas.

Aquí resuena el Duratón
abrazando la hondonada,
y el viento lleva las voces
de una tierra enamorada.

Sepúlveda, vieja dama,
de nobles fueros y gloria,
cada rincón de tus calles
nos habla de tu memoria.

Hoy despiertan los mercados,
los oficios y el cantar;
vuelven gaitas y tambores,
vuelve el pueblo a celebrar.

El herrero da a su yunque
el sonido del acero;
el artesano da vida
a su trabajo sincero.

El juglar canta romances,
el halcón busca los cielos,
y los niños sueñan viendo
caballeros sin recelos.

Que la fiesta nos reúna
sin importar condición;
que haya sitio para todos
dentro de este corazón.

Porque el mayor de los reinos,
la más hermosa victoria,
es compartir con los nuestros
la alegría y la memoria.

Que el visitante recuerde
la grandeza de esta villa,
y que al marcharse se lleve
un pedazo de Castilla.

Templarios somos de nombre,
pero vecinos de honor;
venimos a hacer más fuerte
lo que une el corazón.

Alzad bien alto las voces,
que retumbe la muralla;
que el eco cruce los campos,
que toda la sierra estalla.

Que repiquen las campanas,
que respondan los tambores;
que florezcan en las calles
las risas y los colores.

Y si algún día el tiempo
quisiera borrar la huella,
que encuentre siempre un sepulvedano
dispuesto a mantenerla.

Porque mientras haya un niño
que pregunte por su historia,
Sepúlveda seguirá
viviendo en nuestra memoria.

En nombre de los templarios,
con orgullo y emoción,
¡quede abierta desde ahora
esta gran celebración!

¡Viva Sepúlveda!
¡Vivan sus gentes!
¡Y que el honor de los templarios
nos acompañe para siempre!

¡Viva Sepúlveda!