La directora general de Legal y secretaria del Consejo de Tendam reflexiona sobre los retos que ha enfrentado este último año por los nuevos proyectos y su forma de disfrutar las vacaciones
Elisa Gómez de Bonilla es directora general de Legal y secretaria del Consejo de Tendam desde 2025. Con una trayectoria de dos décadas en el ámbito jurídico, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en grandes compañías internacionales de gran consumo, donde ha combinado el rigor legal con una marcada visión de negocio. Especializada en operaciones corporativas, gobierno societario y transacciones internacionales, ha participado en procesos de M&A, reestructuraciones y proyectos estratégicos, además de mantener una estrecha relación con reguladores, inversores, entidades financieras y fondos de capital privado.
Este verano, Elisa Gómez de Bonilla regresa a Sepúlveda (Segovia) junto a sus hijos, lugar que le recuerda a su niñez, adolescencia y veranos como adulta. Tras unos últimos meses llenos de retos por los nuevos proyectos, afronta las vacaciones como un cambio de aires en su “tierra de roja de Tara”.
En Sepúlveda, que como sabéis, se encuentra en la provincia de Segovia. Es mi “tierra de roja de Tara”. Me recuerda a mi niñez, mi adolescencia, pero también a mis veranos como adulta.
Es el sitio al que siempre vuelvo, en el que mis hijos crecen felices y libres como lo fui yo.
¿Cómo llega a estas vacaciones? ¿Cuál ha sido el principal desafío profesional de los últimos meses?
Con ganas de cambiar de aires, porque han sido unos últimos meses de nuevos proyectos, muy ilusionantes, que me han dado la oportunidad de poder aportar nuevas ideas en un entorno nuevo para mí. Pero tan familiar y cercano, que me permite experimentar cosas nuevas sin miedo a equivocarme.
Han sido muchos los desafío. El cambio de personas en mi departamento unido al aumento del volumen de trabajo que ello ha supuesto para todos está siendo muy retador.
¿Qué significa para ti desconectar?
Significa liberar la mente, disfrutar del ahora sin pensar en las cosas que tienes pendientes, pero sin olvidar lo importante, ni “desaparecer del mapa” cuando se te necesita para algo. En este sentido, no tengo problema en coger una llamada urgente o conectarme a una reunión si es necesario; y una vez terminada, seguir disfrutando de mis vacaciones.
No soy original diciendo, que saber desconectar de obligaciones innecesarias es fundamental para descansar.
¿Eres de las que consigue olvidarse del trabajo en vacaciones o siempre queda un ojo puesto en el móvil?
Consigo olvidarme de lo que no es necesario. Como ya he comentado antes, si hay un problema o es preciso que intervenga porque existe un riesgo, puedo hacerlo. Porque mi mente está lista y preparada para reaccionar y poder volver a desconectar pasado el momento donde se me ha requerido.
¿Cuál es el mayor lujo que te permites durante las vacaciones?
No hacer nada. Estar tumbada al sol, leyendo un libro o escuchando música sin necesidad de llevar a cabo ninguna tarea obligada. Simplemente recargando energía en todos los sentidos.
¿Qué libro, serie, pódcast o canción te acompañará este verano?
No lo he penado. Cuando cierre el portátil, ¡exploraré todas mis posibilidades y disfrutaré de la elección que surja!
Completa la frase: “Cuando vuelvo de vacaciones siempre regreso con más…”
Energía
Esther Zamora

