La CHD ha decretado la alerta en tres puntos del cauce por superar la altura y el caudal de referencia y advierte también de posibles avenidas en el río Riaza.

La memoria no es la única que ha activado la alarma colectiva. Aún permanece en las retinas las imágenes de pasado mes de marzo de un Eresma desbocado a su paso por la ciudad, las inundaciones en la Casa de la Moneda, las orillas anegadas y el rugir del río en San Lorenzo, San Marcos. La amenazante confluencia de fenómenos meteorológicos adversos, con lluvia abundante, rachas violentas de viento y unas temperaturas mínimas no demasiado bajas con el consiguiente deshielo de la nieve ha hecho que las alertas salten en algunos ríos de la cuenca del Duero que recorren el mapa segoviano.
La situación es de alerta, expectantes de que el panorama no se desborde como hace casi un año. Y es que las crecidas que veían venirse se han producido en las últimas horas. Las precipitaciones en forma de lluvia han sido copiosas, sobre durante la pasada noche. En la cercana Cercedilla (Madrid) se han llegado a recoger 109 litros por metro cuadrado, según la información facilitada por Meteosegovia.es, portal especializado que dirige Adrián Escobar. Ya en territorio segoviano, en Palazuelos se han contabilizado más de 26 litros, y en la capital la lluvia acumulada hasta la medianoche era de casi 15 litros. Más abundantes han sido las precipitaciones en Navacerrada, donde se habían recogido casi 88 litros, señala la web Meteosegovia.es.
Con este escenario de temporal de lluvia, viento y nieve en cumbres, en la noche del viernes ya hubo problemas en el nordeste de la provincia segoviana. En concreto, entre Boceguillas y Grajera y entre este término y Sequera. Los bomberos del parque de Sepúlveda tuvieron que intervenir para controlar la avenida de agua de los ríos de la Hoz y y Seco. La carretera se vio afectada por la riada, aunque según confirman fuentes de la Diputación de Segovia, bastó con señalizar la zona sin tener que cortar el tráfico.
A lo largo de la mañana de este sábado, la mejoría de las condiciones ha estabilizado el escenario y ha permitido retirar los avisos colocados horas antes para advertir a los conductores.
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 31 de enero de 2015

