El decano, Julio Sanz Orejudo, sostiene que deben considerarse alternativas ante la demora del proyecto del Ministerio de Justicia en Nueva Segovia.

De Pascua a Pascua, el Colegio de Abogados de Segovia continúa con sus tradiciones. Ayer celebraba su Fiesta Pascual en la Sala Capitular de San Justo. Los años pasan y los principales problemas de la Administración de Justicia en la provincia van camino de convertirse también en tradicionales, crónicos. Uno de ellos es la dispersión de juzgados por diferentes puntos de la capital, con los inconvenientes que eso supone para profesionales y ciudadanos. El decano de los abogados segovianos, Julio Sanz Orejudo, sostiene que es hora de plantear alternativas, de buscar fórmulas y soluciones, aunque sean provisionales, ya que el nuevo edificio proyectado por el Ministerio de Justicia sigue pendiente. En este sentido, como se recordará, los Presupuestos Generales del Estado para este año contemplan una partida inicial de 100.000 euros para un proyecto que tiene un coste de casi siete millones de euros y fija el año 2018 como fecha más temprana para la finalización del nuevo edificio.
Ante esta situación, Sanz Orejudo, explica que tanto el Colegio de Abogados, como el de Procuradores y otros actores de la Justicia en Segovia, entre ellos el presidente de la Audiencia Provincial, Ignacio Pando, se muestran de acuerdo en la necesidad de estudiar alternativas. “Espero que el nuevo edificio llegue pero mientras tanto, porque todavía tardará bastantes años, se puede buscar una fórmula para racionalizar este disparate que tenemos en Segovia”, añade.
En cuanto a las soluciones al alcance, el decano indica que hay varios edificios vacíos y en desuso en el centro histórico de la ciudad, entre ellos el Palacio de Mansilla, antiguo Colegio Universitario Domingo de Soto, “muy amplio y que yo diría podría acoger todas las sedes de Segovia”. Otras alternativas que señala son el Hospital Policlínico San Agustín (antiguo ‘18 de Julio’) o la actual sede del INSS, que pronto se trasladará al nuevo edificio en el barrio de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia.
Trabajo en los juzgados
Por otro lado, otros problemas que continúan sin resolver es la carga de trabajo en algunos juzgados, que a juicio de Sanz Orejudo impide una respuesta razonable. “Hay asuntos que duermen el sueño de los justos, se mueven muy lentamente y eso perjudica a los ciudadanos, a los justiciables; se habla de que se trata de una carga de trabajo asumible pero es que todo es asumible: las sentencias se dictan en un año, en ocho meses, en año y medio y no pasa nada, resulta que en Justicia todo es asumible, y aunque la situación en Segovia no sea tan grave como en otros sitios, desde luego es manifiestamente mejorable”.
El decano de los abogados segovianos indica que siempre es “muy crítico” con el trabajo que tienen que desempeñar los llamados juzgados mixtos, de primera instancia e instrucción, y pone el ejemplo del Juzgado nº 2 de Segovia, con competencia en Mercantil, “que tiene temas mercantiles, de familia, civiles, penales...”.
Aún así, señala que la peor situación se da en los partidos judiciales: Cuéllar, Santa María la Real y Sepúlveda, “porque históricamente ha sido así y por falta de medios para la labor judicial”.
En cuanto a la actividad de los abogados segovianos, el decano explica que, como generalistas, llevan todo tipo de asuntos, aunque en la actualidad, y precisamente desde que se anularon las tasas judiciales para personas físicas, se han incrementado los relacionados con cláusulas suelo de hipotecas de entidades financieras y también los relacionados con las acciones de Bankia.
Por el contrario, están disminuyendo los del orden social, que en los años anteriores habían registrado un aumento espectacular como consecuencia de la aplicación de la reforma laboral. Descienden también algo los penales, porque hay menos actividad delictiva y funciona con normalidad el Juzgado de lo Contencioso Administrativo.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 11 de Abril de 2015


