Compañeros de profesión ensalzan la figura del diestro segoviano, fallecido el sábado en Teruel, en un multitudinario funeral celebrado en la iglesia de San Bartolomé de Sepúlveda.

Víctor Barrio dará este lunes su última vuelta al ruedo. Será en la plaza de España de Sepúlveda. Rodeado de vítores y de cientos de personas que lloran su muerte desde el pasado sábado en el coso de Teruel. El funeral en memoria del torero ha dejado pequeña la iglesia de San Bartolomé. Desde primera hora de la mañana, cientos de personas han peregrinado a la villa para despedirse del diestro.
Entre los asistentes, que ha expresado su pesar y condolencias a la familia de Víctor Barrio, muchos compañeros de profesión. Una cuadrilla de ilustres nombres del toreo en España y de aficionados que, además, tenían la enorme suerte de tener a Víctor Barrio como «amigo». El actor Máximo Valverde, con quien compartió muchas horas de tentaderos, reconocía el tremendo «palo» de la cornada mortal que segó la vida del matador segoviano. «Se ha ido un amigo», comentaba antes del funeral.
José María Manzanares, El Juli, Cayetano Rivera, Luis Francisco Esplá, Curro Vázquez o Miguel Abellán han acompañado a los allegados en este terrible trance de la despedida. El madrileño admitía sentirse afligido: «es doloroso para la profesión, pero es la cruda realidad del toro; sin trampa ni cartón porque los toreros se juegan la vida».
José Tomás ha sido de los últimos en incorporarse al cortejho fúnebre. En ese séquito luctuoso que ha arropado a los amigos y familiares del diestro segoviano también estaba un apesadumbrado Curro Díaz, quien compartía el luctuoso cartel de la trágica tarde del sábado en la feria turolense. Víctor Puerto, Espartaco Pepín Liria, El Soro, Palomo Linares o José Pedro Prados 'El Fundi', quien diera la alternativa a Barrio, han hecho también el fúnebre paseíllo de Sepúlveda, desencajados por la pérdida de un «amigo», coincidían muchos de ellos en alabar la valía personal y la bravura y rectitud profesional del torero segoviano.
Jaime Ostos, visiblemente afectado, se ha sumado a las condolencias y las loas sobre la figura del diestro. «Un torero que muere en la cama, muere como una persona; y si muere en la plaza, se hace inmortal». En Plaza de España de Sepúlveda, el capote de Víctor Barrio preside su última vuelta al ruedo antes de entrar por la puerta grande del cielo.
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 11 de julio de 2016


