El alcalde, Ramón López, calcula que la empresa salmantina que promueve el proyecto puede tener todos los permisos en otoño.

«Nos ha tocado la lotería con este proyecto», afirma el alcalde de Sepúlveda, el socialista Ramón López, quien está convencido de que la construcción de una planta embotelladora en el municipio supondrá un importante revulsivo para toda la comarca. «Serán entre diez y quince puestos de trabajo directos, además de los indirectos que generará, y eso supone trabajo para familias de aquí o para las que se puedan asentar».
El alcalde mantiene reuniones periódicas con representantes de la empresa salmantina AES Geotecnia y Minería S.L., promotora del proyecto, que está a la espera de obtener todas las autorizaciones de la Junta. El alcalde calcula que este proceso puede estar concluido en otoño, por lo que confía en que la planta embotelladora se empiece a construir a lo largo de 2017. La idea que se viene barajando es levantar la planta en un paraje conocido como Álamos Vega, que se encuentra a unos 300 metros de la Fuente de la Salud.
Los sondeos privados que la promotora llevó a cabo en un terreno municipal alquilado al Ayuntamiento arrojaron resultados positivos, por lo que la compañía movió ficha para obtener el reconocimiento oficial. Ello exige análisis periódicos para determinar si el agua, que cuenta desde 1989 con la declaración de ‘mineronatural medicinal’, cumple los requisitos y la composición físico-química preceptiva para la certificación que permitiría comercializar el líquido.
Acuíferos diferentes
De dónde se suministrará la empresa es una cuestión que inicialmente inquietó a muchos vecinos, y también a colectivos ecologistas, ante el temor de que el proyecto estuviera ligado a la Fuente de la Salud, utilizada como una zona de baño tanto para los vecinos del entorno como para los turistas, porque prácticamente se trata de una piscina natural. Con diez metros de largo y cuatro de ancho, presenta poca profundidad y un caudal de unos 44 metros por segundo.
Ramón López confirmó ayer que los ánimos se han calmado después de que se constatara de que el agua para la embotelladora procede de un acuífero que nada tiene que ver con la Fuente de la Salud.
Fuente de la noticia: El Norte de Castilla, 7 de agosto de 2016

