Desde el 4 y hasta el 21 de agosto se podrá ver en la discoteca- mirador LA VIOLETA, de Sepúlveda, un compendio de imágenes de los niños refugiados en el Campo de IDOMENI en Grecia, del fotógrafo británico MARCUS VALANCE.

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VALANCE comenzó a fotografiar campos de refugiados en el primer viaje que realizó a Kros, en diciembre de 2015. Desde entonces, ha colaborado en varias publicaciones para contar la realidad que se vive en estos lugares. Ahora colabora con Barcroft Media y está realizando exposiciones tanto en Londres, Milán como en Madrid. En la actualidad está trabajando para la edición de un libro con todas sus fotografías explicando la Crisis de los Refugiados. En junio último ha vuelto a Grecia como voluntario y la toma de nuevas instantáneas.
IDOMENI, un pequeño pueblo de menos de 100 habitantes, situado a escasos 100 metros de la frontera norte de Grecia con Macedonia. Pueblo dedicado al cultivo del arroz. Este era el paso que utilizaron los primeros migrantes, la llamada Ruta de los Balcanes, cuando Austria cierra sus fronteras, le sigue Macedonia, con lo que se van acumulando emigrantes, a la espera de la reapertura de fronteras, llegando a acumular unas 15000 personas, sin salida y sin la posibilidad de retroceder, así fue como cientos de familias, ocuparon primero la estación de ferrocarril, a continuación las vías y por fin los campos de cultivo de arroz, terrenos fácilmente inundables, en invierno y primavera y un secarral polvoriento en verano
El pasado 29 de mayo el Campo de Idomeni, en el que convivían alrededor de 14.000 personas, fue evacuado para supuestamente- transferir a esas persona a otros campamentos cercanos mejor organizados, controlados por el ejército. Estos traslados ¨voluntarios¨ se realizaron sin que los refugiados conociesen su destino, en su mayoría, fueron trasladados a campos militares en el norte de Grecia, y no siempre en las mejores condiciones sanitarias, la mayor parte de estos campos se montaron en viejos polígonos industriales abandonados desde hace mas de 10 años, sin luz, escaso suministro de agua, ausencia de duchas y con escasa letrinas.
Imágenes que no dejarán a nadie indiferente, otra mirada de estos lugares de internamiento, donde Europa pareciera que quiere retener a miles de personas que huyeron de la guerra, principalmente Sirios, Iraquíes y Afganos, arriesgaron sus vidas para llegar a Europa y continuar con la esperanza de un futuro mejor para ellos y sus familias.
El Dr. Javier Andreu, , estuvo en Idomeni como voluntario, donde conoció al fotógrafo británico.
El motivo de esta exposición es doble, de una parte el mostrar la realidad de unos niños, viviendo en la miseria, pero que siguen jugando y sonriendo, y una segunda intención la de obtener fondos para ayuda de estos refugiados, para lo cual se ha editado un catalogo con las fotos de la exposición, que se podrá adquirir al precio de 10 € ejemplar, en el Kiosco de Sepúlveda, gracias a la cooperación altruista de Peña de Miguel.
Fuente de la noticia: Oficina de Turismo de Sepúlveda

