El fútbol en Segovia, capital y provincia, tuvo a lo largo de muchos años presencia importante en competiciones. Unas veces oficiales, bien en las competiciones que organizaba la Federación Centro, con sede en Madrid, y otras en encuentros organizados entre aficionados. Los más antiguos recordamos al Zorrilla, San Lorenzo, Residencia Provincial, Castellana… y tantos otros, que fueron la simiente para que la rueda continuara andando.
Pasaron años. Jugadores, federativos y directivos pusieron su gran dosis de ilusión y el fútbol en Segovia fue creciendo de forma destacadísima. Si de ejemplos fuere necesario, pondría como panorama más destacado la temporada 1983/84. Segovia tenía un total de 22 equipos jugando competición en categoría nacional (3ª División y Juvenil) y regional. En esta última, estructurada en grupos y categorías, jugaban:
Primera regional preferente: C.D. Acueducto, con equipos de Madrid y Toledo.
Primera regional ordinaria: La Granja, con conjuntos de Madrid y Ávila
Segunda regional ordinara, grupo 5º: El Espinar, Olombrada, Sporting Riazano, Sepúlveda, Arévalo Hijos, Carbonero, Cantalejo y San Rafael.
Segunda regional ordinaria grupo 7º: Valsaín, Cantimpalos, Turégano, Mozoncillo, Monteresma DYC, Prádena, Sanchonuño, G. Ayllonesa y Villacastín. Jugaban con equipos de Madrid, Guadalajara y alguno de Toledo.
En Tercera División, grupo VII, jugaba la G. Segoviana, con conjuntos de Madrid, Toledo y Ávila. Su equipo juvenil jugaba en categoría nacional con equipos de las citadas provincias. Los aficionados tenían claramente donde elegir.
En los campos de la provincia, el número de aficionados que acudían a presenciar los encuentros era importante. Se creó un ambiente de competición que hoy, mirando en retrospectiva da la impresión -y puedo estar equivocado-, de que se ha perdido.
De ahí, de esa simiente del fútbol provincial, fueron saliendo después nombres como Benito, López, Buquerín, Barto, Pascual… que fueron ascendiendo en categorías hasta llegar, en algunos casos, a la Segunda División. Fue, así lo entiende el columnista, una época dorada del fútbol provincial. Que, considero, no hay que recordar con nostalgia, y sí destacar el esfuerzo de quienes lo hicieron posible.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 4 de diciembre de 2013

