La Junta estudia musealizar las termas de Confloenta

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

El consejero de Cultura y Turismo pone el yacimiento de Los Mercados como ejemplo de producto de un turismo “más experiencial” por el que apuesta una comunidad de interior como Castilla y León

La Junta de Castilla y León estudia “fórmulas de colaboración” con la Diputación de Segovia para convertir las termas romanas de la ciudad de Confloenta, en Duratón, en un punto de interés a visitar para los amantes del turismo cultural. Así lo explico en declaraciones recogidas por Efe el consejero de Cultura y Turismo del Gobierno regional, Javier Ortega, en una visita al yacimiento de Los Mercados de Duratón, en la que estuvo acompañado por el presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente.

Las llamadas Termas de Fortuna, que comenzaron a ser excavadas en 2017, son los restos de un edificio de unos 2.500 metros cuadrados que albergaba unas termas romanas públicas donde se reunieron hombres y mujeres de la ciudad de Confloenta durante al menos 200 años desde el siglo I o II d. C.

El consejero comentó que esta estructura es “una muestra de lo que es el patrimonio de la comunidad”, con importante yacimientos que pueden servir de reclamo para aquellos que buscan “otro tipo de turismo”. “Las comunidades de interior, como es la nuestra, tenemos los recursos suficientes para, con todos esos ingredientes, patrimonio cultural, gastronomía, naturaleza…, preparar un plato, un producto, que sea codiciado por los turistas”, afirmó Ortega. En concreto, por aquellos que “además de disfrutar del ocio de sol y playa”, también quieran explorar “un turismo más experiencial, más enriquecedor desde un punto de vista cultural”.

El consejero y el presidente estuvieron guiados en la visita por el director del proyecto de excavación y prospección arqueológica, Santiago Martínez Caballero, que con un equipo técnico de la Universidad de Salamanca han indagado este verano en el conjunto de estancias, y avanzado en la zona de servicios del sector suroccidental de la ciudad y sus Termas de Fortuna. También siguen definiendo el perímetro del edificio, que según las investigaciones, pudo tener uso desde el siglo II d. C. hasta, al menos, el siglo IV d. C.