Domingo, 30 Agosto 2026

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Se vende granero

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El Gobierno pondrá a la venta 54 silos y graneros en la Comunidad, tres de ellos en León, para su reutilización con fines culturales o empresariales.

El Gobierno pondrá a la venta los 54 silos y graneros que todavía mantiene en Castilla y León y que, después de varias décadas de servicio dentro de la cadena de gestión de compras y almacenamiento público de cereales, suman demasiados años en desuso. La mayoría sufre un evidente estado de abandono y el objetivo es que se puedan reutilizar con fines culturales o empresariales, aparte de desprenderse de unos inmuebles cuyo coste de mantenimiento considera “elevado” y “difícil de justificar”.

La oferta de posibles usos de estas históricas instalaciones es amplia y diversa, tanto como sus dimensiones y características. Los silos más grandes de la región se encuentran en Pancorbo (Burgos) y Aliud (Soria); cada uno de ellos tiene capacidad para almacenar 35.000 toneladas de grano, cifra sólo superada en España por el de la localidad sevillana de El Cuervo (40.000). Y el granero más pequeño de la Comunidad afectado por este plan de enajenación de patrimonio estatal está en Simancas (350).

Fuentes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente confirmaron a la agencia Ical que en Castilla y León saldrán a la venta 50 silos y cuatro graneros o naves de almacenamiento horizontal que representan un tercio de la red básica nacional. En el futuro podrán acoger desde hoteles y restaurantes hasta museos, centros de interpretación o cualquier actividad recreativa; todo dependerá del proyecto que se planteen quienes opten a las subastas que se convocarán cuando concluya la tramitación administrativa y se fijen los precios.

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) clasifica los depósitos de grano como macrosilos, silos y graneros o naves de almacenamiento horizontal. Los primeros son los de mayor tamaño y los de la región tienen capacidad para guardar entre 10.000 y 35.000 toneladas; los medianos, entre 1.000 y 7.500; y los graneros, de 350 a 1.800.

Por provincias, Valladolid es la que más instalaciones mantiene dentro de la red básica con un total de once: dos macrosilos (con capacidad para más de 10.000 toneladas) en Medina del Campo y Medina de Rioseco; siete silos en Medina del Campo (dos), Peñafiel (dos), Villalón, Simancas y Corcos-Aguilarejo; y dos graneros localizados también en Simancas y Medina del Campo. No obstante, si se toma como referencia su capacidad total, que en el caso de la provincia vallisoletana asciende a 55.650 toneladas, Soria destaca sobre el resto con 78.220 entre sus seis instalaciones: tres macrosilos en Coscurita, Osma-La Rasa y el citado de Aliud; y tres silos entre Almazán (dos) y la capital (uno).

Burgos también cuenta con una importante red provincial integrada por el gran silo de Pancorbo y ocho medianos en Lerma (dos), Roa de Duero (dos), Castrojeriz, Miranda de Ebro, San Martín de Rubiales y Villaquirán de los Infantes, que suman 65.150 toneladas. Palencia tiene ocho: un macrosilo en Paredes de Nava y siete más pequeños en Carrión (dos), Fromista (dos), Osorno (dos) y Venta de Baños.

Salamanca, por su parte, conserva siete: un macrosilo en Peñaranda de Bracamonte, localidad que también tiene un granero y uno de los cinco silos de esta provincia, mientras que los otros cuatro se reparten entre Cantalapiedra (dos) y Gomecello (dos). Zamora cuenta con dos macrosilos en Barcial del Barco y Toro, y uno mediano en Benavente. Y el resto de silos se encuentran en Ávila, con tres en Madrigal de las Altas Torres (dos) y Árevalo; León, tres en Sahagún, Santas Martas y Valencia de Don Juan; y Segovia, con tres en Cuéllar, Sepúlveda y San Cristóbal de la Vega, pueblo que además dispone de un granero.

Enajenación en trámites

El Gobierno abordó la recta final del proceso administrativo previo a la venta con la aprobación, el pasado mes de enero, de la modificación del Estatuto del FEGA, un paso obligado para dotar a este organismo de la facultad de enajenación de los inmuebles pertenecientes a su red básica de almacenamiento. El siguiente paso será la tasación de cada inmueble para fijar los precios y después, la salida a la venta, que en principio se prevé llevar a cabo por la fórmula de subasta.

El texto de la citada modificación de la normativa del FEGA, suscrito por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, incluye las razones para adoptar esta decisión: apunta que la red de almacenamiento representa “un coste elevado que es difícil de justificar”, sobre todo cuando “no existe una previsión clara de utilización en el futuro, dada la situación de franco deterioro en que se encuentran”. Por ello, “se considera imprescindible proceder a su enajenación como único medio de posibilitar que dichas infraestructuras puedan ser utilizadas para otros fines que contribuyan a la creación de empleo y la reactivación de la economía”.

Es, en definitiva, el prólogo administrativo del desmantelamiento de una red pública que llegó a contar con casi un millar de instalaciones agrarias. Comenzó a proyectarse en 1944, y en los siguientes 40 años se construyeron 663 silos y 275 graneros repartidos estratégicamente por todo el país, teniendo en cuenta los nudos de comunicaciones y líneas ferroviarias.

La Red Nacional de Silos, imprescindible durante décadas por su valor logístico para las importaciones y exportaciones, facilitaba la compra de toda la cosecha de trigo a los agricultores y una adecuada manipulación del grano, así como la selección y el tratamiento de las semillas; y permitía conservar una reserva nacional para garantizar el consumo. Llegó a sumar una capacidad total de almacenamiento de 2.684.947 toneladas, casi tres veces más que en la actualidad, pero el fin del monopolio estatal del sector triguero (1984) y la posterior incorporación de España a la entonces denominada Comunidad Económica Europea (1986) supuso un drástico cambio de escenario.

Los procedimientos de intervención pasaron a depender de la legislación europea, con la consecuente reducción del uso de las históricas unidades de almacenamiento. No en vano, ya en 1985 se realizó el primer estudio para concretar un ajuste a la baja que se repitió varias veces durante las tres últimas décadas hasta dejar la red actual en 142 silos y 13 graneros en toda España. Unas infraestructuras que tienen los días contados, o casi, siempre y cuando el Gobierno encuentre compradores.

 

Fuente de la noticia: www.leonoticias.com, 2 de Marzo de 2014