Resulta grotesco que alguien pueda poner en jaque tantos años de esfuerzo y reconstrucción, tantos años de protección y trabajo bien hecho, en una tierra donde se adivina una perfecta comunión entre humanidad y medio natural. El alcalde de Campo de San Pedro, pequeña localidad agrícola y ganadera, José Antonio Martín (PSOE), se ha embarcado en la contradicción más absoluta. Curioso que hoy debamos hacer paralelismos con el fallecido alcalde Macario Asenjo (PSOE), que fue uno de los fundadores y presidentes de Codinse, la coordinadora que distribuyó parte de las ayudas provenientes de los fondos de la Unión Europea para el desarrollo rural. En aquel tiempo, el pueblo de Campo de San Pedro, con su otrora alcalde, encabezó proyectos solidarios, coordinó acciones medioambientales y actuó como eje, junto con otras localidades e instituciones públicas. Al menos esa era la idea, aunque muchos discrepáramos en su momento por las formas, que no el fondo. Formas en las que no tengo intención de entrar, ya que ni es el caso que nos ocupa, ni tienen importancia ya. Ahora hablamos del fondo. Ese fondo que ha quebrantado el actual alcalde de Campo de San Pedro; consiguiendo con ello lo imposible: unir a la mayoría de habitantes de los pueblos del nordeste de Segovia en una causa común. A la que me sumo desde la distancia con este escrito.
El debate que quiero plantear no es tanto si energía nuclear sí, o energía nuclear no. Nada más lejos de mi intención. Lógicamente, si tenemos en España centrales nucleares, habremos de hacernos cargo de sus residuos. ¡Pero construyan los cementerios en lugares en los que su medio de vida no sea el turismo de naturaleza! ¿Elegiría usted para pasar sus vacaciones un lugar idílico como este si se hallase próximo a un centro de almacenamiento de residuos atómicos? La respuesta es clara: no.
¿Va a decir algo la comunidad autónoma de Castilla y León? ¿Cuándo empezarán las movilizaciones sean del color que sean? Estamos hablando de la supervivencia de uno de los valores patrimoniales de España. Un tesoro humano, natural y artístico puesto en jaque por la cabezonería de un alcalde que vive de espaldas a la historia reciente de su pueblo y a la realidad de sus habitantes. ¿Dónde está el PSOE? ¿Quién le habrá dado la orden al alcalde? Protesten, vecinos, protesten. Muestren su rabia. Razón, no les falta.
Paco Bono
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Fuente de la noticia: España Liberal, 24 de Enero de 2010

