Cuando los labradores de Pinillos de Polendos lograron la propiedad de la tierra que trabajaban, a finales de los años 20 del pasado siglo, adquirieron, además de casas y tierras de cultivo para cada uno de ellos, otras fincas, como un monte que no se dividió entre los nuevos propietarios, dejándose pro indiviso. Este régimen provocó, con el paso de los años, múltiples problemas entre el vecindario, además de una enorme dificultad para gestionar dicho monte.
Lejos de ser único, el caso de Pinillos de Polendos es frecuente. De hecho, se estima que solo en la provincia de Soria hay cerca de 90.000 hectáreas en esta situación.
Habitualmente, estos montes de propiedad compartida fueron adquiridos por particulares a raíz de las desamortizaciones del siglo XIX, cuando el Estado sacó a la venta gran cantidad de bienes. Con el paso de las generaciones, el número de copropietarios se ha multiplicado de forma exponencial, lo que ha complicado sobremanera una intervención en los montes, derivando así en una depreciación de su valor.
Ante esta realidad, la Ley 43/2003, de Montes, autorizó la figura de “junta gestora” de montes pro indiviso, que permite la gestión de la totalidad de un monte pro indiviso. En Soria, esta nueva normativa, articulada por la Junta de Castilla y León en la Ley 3/2009, ha respondido a las expectativas creadas, habiéndose solicitado al menos siete juntas gestoras.
Segovia no ha permanecido al margen, siendo la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda la primera entidad que, atendiendo la demanda de los vecinos de Castroserna de Abajo, ha impulsado la creación de dos juntas gestoras en ese término municipal.
El proceso está siendo complejo. Alberto Cerezal, técnico de Medio Ambiente de la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda, invirtió cerca de un año en reuniones con los copropietarios y en la recogida de documentación que acreditara la propiedad.
Finalmente, en 2009 se presentaron las dos solicitudes, que afectan a un monte de 130 hectáreas y a otro de 41. “Ahora es la Junta quien debe mover ficha”, explica Cerezal, quien asegura que los copropietarios (35) “están deseando” que la Administración Regional los convoque para iniciar así el procedimiento que concluya con la creación de las correspondientes juntas gestoras.
Cerezal está “convencido” de que estas dos iniciativas sentarán precedente en la provincia de Segovia. De hecho, una vez que han trascendido los procesos iniciados en Castroserna de Abajo, a la Comunidad de Villa y Tierra de Sepúlveda han ido a informarse propietarios de otros pueblos, como Urueñas y Losana de Pirón.
“A medio plazo se espera —pronostica Cerezal— que en Segovia se pongan en valor montes pro indiviso que en la actualidad, por problemas de esclarecimiento de propiedad, apenas son gestionados”.
En ese sentido, este técnico de Medio Ambiente insiste en que las juntas gestoras ofrecen la oportunidad de aprovechar legalmente unos montes que fueron adquiridos por generaciones precedentes y que en la actualidad cuentan con numerosos recursos naturales que podrían ser aprovechados de manera sostenible como fuente de empleo y riqueza para los pueblos.
El ejemplo de la provincia de Soria.- En la provincia de Soria son frecuentes los montes cuyo titular es un colectivo de propietarios. Denominaciones como “Sociedad de Vecinos”, “Común de Vecinos”, “Sociedad de Montes” son habituales en toda la geografía de esa provincia.
Estas denominaciones esconden tras ese nombre, por lo general, una realidad de pro indiviso, tratándose por tanto de regímenes de tenencia especiales en los que la propiedad corresponde a la vez a distintas personas físicas o jurídicas, las cuales poseen un porcentaje de copropiedad sobre el correspondiente monte.
Estas “sociedades” no se hallan siempre válidamente constituidas conforme a la ley, por lo que encuentran, con asiduidad, grandes trabas administrativas a la hora de adoptar decisiones o realizar cualquier trámite. Estos montes, por lo general, se hallan en un estado de gestión y aprovechamiento muy alejado del ideal, llegando en algunos casos al casi abandono total.
La Asociación Forestal de Soria ha lanzado una campaña pidiendo la revalorización de estos montes de socios, “para que no se pierda lo que con tanto esfuerzo adquirieron nuestros antepasados, conservando los usos y costumbres asociados a los montes; y para poder transmitir a las siguientes generaciones un patrimonio con origen en el siglo XIX adaptado a las condiciones del siglo XXI”.
Fuente de la noticia: El Adelantado de Segovia, 15 de Abril de 2010

