Después de años sin verse muchos de ellos, al fin se consiguió reunir una gran representación (no estaban todos) de los nacidos aquel año y que tienen una fuerte vinculación con Sepúlveda.
Fue un día inolvidable, en el que no faltaron los recuerdos, el buen rollo, las bromas, muchas risas y, por su puesto, la amistad fuerte y entrañable que les une.
¡Buena añada! ¡Enhorabuena y que sigan más años!
