El reloj de sol de Sepúlveda vuelve a marcar el tiempo

El histórico reloj de la Plaza del Trigo recupera su imagen y su función tras una cuidada restauración. El sábado 22 de agosto, a las 13:00 horas, Sepúlveda celebrará la recuperación de esta singular pieza de su patrimonio con un acto abierto a vecinos y visitantes.

Durante siglos ha contemplado la vida de la Plaza del Trigo. Ha visto pasar generaciones de vecinos, mercados, celebraciones y el día a día de la villa. Ahora, el histórico reloj de sol de Sepúlveda inicia una nueva etapa tras un proceso de restauración que ha permitido recuperar uno de los elementos patrimoniales más singulares del casco histórico.

El próximo sábado 22 de agosto, a las 13:00 horas, vecinos y visitantes están invitados a descubrir el resultado de esta intervención en un acto que tendrá lugar en la propia Plaza del Trigo, a los pies del reloj.

La restauración ha sido realizada por el arqueólogo Alberto del Barrio Sancho y la restauradora Isabel Consuegra Varón, quienes han trabajado para conservar la pieza respetando al máximo su historia y sus materiales originales. La intervención ha permitido limpiar la piedra, eliminar los agentes que estaban acelerando su deterioro, consolidar el soporte y devolver al reloj su gnomon —la varilla que proyecta la sombra y permite leer la hora solar—, recuperando así su funcionamiento.

Los trabajos se llevaron a cabo el 13 de enero de 2026. El estado de conservación aconsejó una actuación especialmente cuidadosa: la piedra presentaba erosión, suciedad y una importante presencia de líquenes, especialmente en algunas zonas del cuadrante. Además de la limpieza y consolidación, se instaló un nuevo gnomon, realizado expresamente para el reloj, y se aplicaron tratamientos destinados a proteger la piedra frente a futuros procesos de deterioro. Las comprobaciones posteriores permitieron constatar su adecuación respecto a la hora solar.

Pero este proyecto ha sido mucho más que una restauración. También ha supuesto redescubrir la historia de un elemento que lleva siglos formando parte del paisaje de Sepúlveda.

El estudio histórico realizado por Margarita González y Margarita Gómez de Bonilla ha permitido seguir las huellas documentales que el reloj ha dejado en el Archivo Municipal. La referencia más antigua localizada resulta especialmente significativa: en 1504, los Reyes Católicos autorizaron a Cristóbal Núñez, regidor de la villa, a colocar un reloj de sol en el adarve de una de las torres de la muralla, junto a la plaza. La documentación señala incluso que algunos vecinos no consideraron adecuado aquel emplazamiento, aunque no permite saber si sus quejas llegaron finalmente a ser atendidas.

Las noticias posteriores ayudan a imaginar aquel rincón de Sepúlveda siglos atrás. El reloj quedó vinculado al entorno de la cárcel del Concejo, cuya construcción comenzó a partir de 1543. Sobre el llamado Cubo 13 de la muralla se encontraba además una gran campana que anunciaba el cierre de las puertas de la villa mediante el toque de queda. En 1753, cuando el Ayuntamiento decidió sustituirla por otra más pequeña debido al peso que soportaba el muro, la documentación dejó una sencilla pero valiosa referencia: la campana se encontraba «junto al Reloj». Ese mismo año, otro acuerdo municipal dispuso que el reloj permaneciera en el lugar y en la forma en que se encontraba.

Pocos años después, en 1758, vuelve a aparecer el cuadrante en los documentos municipales. En aquella ocasión se ordenó instalar canales de hojalata en el tejado que daba a la Plazuela del Trigo para evitar que el agua de lluvia continuase dañando los muros precisamente desde la esquina donde se encontraba el reloj. Una preocupación que, curiosamente, guarda relación con uno de los principales problemas de conservación detectados durante la restauración actual.

La documentación no permite asegurar todos los detalles sobre el momento exacto en que el reloj que hoy contemplamos quedó instalado en su emplazamiento actual. Esa ausencia de certezas forma también parte de su historia. Lo que sí muestran los documentos es que el cuadrante lleva siglos ligado a este lugar y a la vida cotidiana de Sepúlveda.

Una inauguración para conocer el reloj y su historia

La recuperación de este pequeño testigo del paso del tiempo se celebrará el sábado 22 de agosto, a las 13:00 horas, en la Plaza del Trigo.

En el acto intervendrán Ramón López, alcalde de Sepúlveda, Margarita González, historiadora y archivera, Alberto del Barrio, arqueólogo y Alfredo Pérez y Alfredo García como miembros de la Asociación Cultural Arco de la Villa, que acercarán a los asistentes diferentes aspectos relacionados con el proyecto, la historia y la recuperación del reloj. La presentación estará conducida por Ana Herrero, de Sepúlveda Viva.

La jornada servirá también para presentar una nueva página web dedicada a la interpretación de la sombra que proyecta el reloj. Esta herramienta permitirá comprender mejor su funcionamiento y ayudará a vecinos y visitantes a descubrir cómo leer el tiempo a partir de la posición del Sol.

La restauración ha sido promovida y financiada por la Asociación Cultural Arco de la Villa, con el patrocinio de Transportes y Excavaciones Postigo S.A. y la colaboración del Ayuntamiento de Sepúlveda.

Las fiestas son también un momento para reencontrarnos con aquello que nos identifica como pueblo. Por eso, la inauguración será una oportunidad para mirar de nuevo hacia ese rincón tantas veces recorrido de la Plaza del Trigo y detenernos ante un elemento que lleva siglos haciendo precisamente lo contrario que nosotros: permanecer en el mismo lugar mientras observa pasar el tiempo.