El otoño convierte a Sepúlveda en uno de los destinos turísticos por excelencia.
Si septiembre simboliza la vuelta al cole y el día a día, octubre significa comenzar a viajar de nuevo, hacer escapadas, salir a divertirse con familiares y amigos, empaparse de la historia que guardan las pequeñas poblaciones, sentarse a la mesa a degustar platos típicos, admirar los rincones que esconde el mundo rural a fuego lento, vivir su cultura, disfrutar de las diferentes actividades que ofrecen las empresas del lugar, sumergirse en la naturaleza y respirar vida.
Puerta de entrada al parque natural de las hoces del río Duratón, Sepúlveda ofrece al visitante ese contacto con la naturaleza y los colores que todos buscamos en estas fechas. Recorrer las diferentes sendas, contemplar el buitre leonado y admirar las hoces desde preciosos lugares como el mirador de la Virgen de la Peña, el de Lope Tablada o el de la puerta de la Fuerza es un privilegio que esta población ofrece. Uno de los senderos más singulares de Sepúlveda y el parque natural es la llamada “senda de los dos ríos”, una senda circular de 5 km en la que naturaleza, historia y arte permiten al viajero vivir una experiencia única.
Desde el punto de vista monumental, los turistas que eligen Sepúlveda en estos días otoñales podrán admirar sus numerosas y singulares callejuelas, disfrutar de las sorprendentes panorámicas que ofrecen los distintos miradores, descubrir la muralla natural y construida mientras recorren las siete puertas, así como, visitar los edificios románicos y museos con los que cuenta la villa.
Y al llegar la hora de sentarse a la mesa destacar el plato estrella de la gastronomía sepulvedana, el Lechazo Asado en horno de leña, entre otros deliciosos manjares que ofrecen los restaurantes y bares de la localidad con el fin de dar respuesta a los diferentes públicos, siempre sin olvidar dejar un hueco para la irresistible repostería sepulvedana.
El otoño abre sus puertas con el esperado puente de El Pilar y elegir Sepúlveda como destino es poder escoger entre una gran variedad de posibilidades y experiencias y, por encima de todo, es descubrir un lugar en donde escribir cada uno su propia historia. Y es que esta estación nos regala instantes únicos, imágenes para el recuerdo, paisajes pintados que parecen lienzos capturados por artistas y, sobre todo, la posibilidad de disfrutar en un entorno en donde es posible vivir eso que llaman OTOÑO.
